miércoles, 26 de noviembre de 2014

IMPACTO DE LA SEQUÍA INTRAESTIVAL 2014 EN VALLES CENTRALES DE OAXACA

IMPACTO DE LA SEQUÍA INTRAESTIVAL DEL AÑO 2014 EN LA PRODUCCIÓN DE MAÍZ EN VALLES CENTRALES DE OAXACA
Valentín Vásquez
Oaxaca, México
valeitvo@yahoo.com.mx


1. Introducción

El Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca (ITVO) se localiza a 17° 01´ 00” latitud norte y 96° 45´ 46” longitud oeste.

El área de influencia del ITVO, por su ubicación geográfica debería tener un clima tropical, ya que se encuentra entre los trópicos de Cáncer y de Capricornio; sin embargo, comparte un clima seco estepario –BSw- con lluvias distribuidas básicamente en verano y parcialmente en otoño, característico de toda la región –espacio- de Valles Centrales de Oaxaca, condicionado por el relieve –la orografía montañosa- que rodea a la región. Esto no es casual, ya que el ITVO está localizado en la parte norte de la región indicada y como parte de los valles está condicionado por el clima de toda la región. En consecuencia, el impacto de la sequía intraestival estudiada en el área de influencia del ITVO, se puede generalizar para toda la región de los Valles Centrales de Oaxaca, como lo probaron las pérdidas casi totales de la producción de maíz bajo condiciones de temporal.


Materiales y método

Los materiales utilizados en el presente trabajo consistieron en datos meteorológicos de precipitación de 18 años -de 1996 al 2013- medidos en la estación meteorológica del ITVO, datos de lluvia de los doce meses del año 2014.

El dato de lluvia acumulado de los valores de los doce meses del año 2014 fue de 899.8 mm, valor anual que se comparó con el promedio de precipitación del período 1996-2014 de 751.2 mm., resultando muy superior.

Si se analiza el dato global –lluvia anual de 2014-, solo es posible ubicar temporalmente la “canícula” en los meses de julio y agosto, lo cual es cierto, pero no suficiente para su comprensión, por lo que tuvo que realizarse un análisis temporal más puntual –por lo menos decenalmente- para poder entender la pérdida del cultivo de maíz de temporal en la región de los Valles centrales de Oaxaca, por el impacto de la sequía intraestival. Este análisis permitió localizar temporalmente a la “canícula” en las decenas: última de julio y las dos primeras de agosto. Este resultado indica que la sequía intraestival tuvo una duración de tres decenas, es decir de un mes. Sin embargo, el impacto de la sequía fue muy severo, a tal grado que produjo la pérdida casi total del cultivo de maíz bajo condiciones de temporal. Por consiguiente, se procedió a revisar los datos diarios de la lluvia correspondiente al año 2014 y se encontró que en realidad, la “canícula” inició el 18 de julio y terminó el 28 de agosto, resultando con una duración –temporalidad- de 41 días. Así se ubicó temporalmente de forma más precisa la sequía intraestival o "canícula".

En resumen el método descrito consistió en el movimiento del conocimiento de la verdad abstracta –lluvias anuales-, ciertas, pero insuficientes para localizar temporalmente a la “canícula”, por lo que tuvo que procederse al análisis decenal de las disponibilidades de humedad durante el ciclo del cultivo de maíz de temporal, verdades particulares, también insuficientes para ubicar más puntualmente a la sequía; por consiguiente, se recurrió al análisis diario de los datos de lluvia en los meses de julio y agosto, con lo que finalmente se determinó exactamente la ubicación temporal de la “canícula”: del 18 de julio al 28 de agosto del 2014. En síntesis, el método utilizado se movió de lo abstracto, a lo concreto, pasando por lo particular.


Resultados y discusión

Los resultados del presente trabajo se muestran en los siguientes cuadros.

Cuadro 1. Lluvia promedio (mm) de 1996 a 2013 y del año 2014 en el ITVO
MES
E
F
M
A
M
J
J
A
S
O
N
D
ANUAL
Promedio
1.6
4.3
19.6
40.5
79.1
142.2
117.8
129.3
151.2
55.7
7.7
2.2
751.2
2014
0.0
2.0
20.0
7.4
195.6
149.0
85.7
94.7
208.1
117.5
16.1
3.7
899.8

El cuadro 1 muestra que 2014 fue un año húmedo, puesto que llovieron 899.8 mm, por arriba del promedio de 1996-2013 de 751. 2 mm. Sin embargo, el problema no es la cantidad de lluvia, ya que la precipitación acumulada durante 2014 supera significativamente las necesidades de agua del maíz -500 mm-; no obstante, el cultivo de maíz se perdió debido a la sequía intraestival –“canícula”- que ocurrió en los meses de julio y agosto, como lo muestra el cuadro anterior; en el que se observa que la precipitación de los meses indicados fue inferior a los valores promedio del período 1996-2013. Por consiguiente, el verdadero problema que limita la producción de maíz en la región de Valles Centrales de Oaxaca, es la errática e irregular distribución temporal de la precipitación en los meses del temporal de lluvias –junio-octubre-. A lo anterior, se suma las fechas de siembra inadecuadas de los productores, pues algunos de ellos, sembraron en mayo por haber sido un mes muy lluvioso, otros –la mayoría- sembraron en la primera quincena de junio que también fue muy húmeda; sin embargo, el cultivo de maíz de ambas fechas de siembra, en sus fases de floración y fructificación coincidieron con la “canícula”; en consecuencia, el maíz no resistió la sequía y se perdió. Si a lo anterior, se agrega que la mayoría de los suelos en los que se cultiva el maíz en la región, son de textura franco arenosa, en consecuencia el problema de la sequía se acentuó y la pérdida del cultivo de maíz fue casi total, ya que la mayoría de campesinos no tienen acceso al riego, sino que cultivas en condiciones de temporal.

Cuadro 2. Lluvia decenal (junio-octubre) del año 2014 en el ITVO.
DECENA
J1
J2
J3
J1
J2
J3
A1
A2
A3
S1
S2
S3
O1
O2
O3
2014
80.3
32.6
36.1
28.6
53.5
3.6
21.2
11.8
61.7
77.4
81.3
49.4
45.6
65.9
6.0

El cuadro 2 muestra la lluvia a nivel decenal, durante el ciclo del cultivo de maíz en el año 2014 y permite ubicar temporalmente la sequía intraestival o “canícula”. Esta se ubica exactamente en las decenas tercera de julio y las dos primeras de agosto, con lluvias de 3.6, 21.2 y 11.8 milímetros respectivamente. Con el análisis decenal de la lluvia pareciera que la sequía -"canícula"- duró solo 3 decenas, es decir, 30 días –un mes-. No obstante, se revisaron los datos diarios de lluvia y resultó que en el mes de julio del 1 al 17 llovieron 81.4 mm -95%- y del 18 al 31 precipitaron únicamente 4.3 mm -5%-. Esto permite detectar que la “canícula”, en realidad inició el 18 de julio. En lo que respecta al mes de agosto, del 1 al 28 –casi todo el mes- se acumularon 44.1 mm -47%- y en los últimos 3 días -29, 30 y 31- llovieron 50.6 mm -53%-. Lo anterior, indica que la “canícula” terminó el 28 de agosto. Sumando los días del 18 al 31 de julio -13 días- más los 28 días del mes de agosto, da un total de 41 días, que corresponden al período de la “canícula”. Es evidente que se trató de una sequía intraestival muy prolongada y severa, lo cual explica su fuerte impacto en la producción de maíz, pues la pérdida prácticamente fue total en la región de los Valles Centrales de Oaxaca.


Conclusiones


El área de influencia del Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca (ITVO) está dentro de la región de Valles Centrales de Oaxaca y al presentar condiciones climáticas y edáficas similares, permiten generalizar las conclusiones para toda la región.

Este estudio de la sequía intraestival o “canícula”, demuestra que las verdades abstractas o generales –lluvias anuales y distribución mensual de las mismas-, aunque ciertas, no son suficientes para ubicar temporalmente a la sequía, fue necesario moverse a la verdad particular –distribución decenal de la lluvia- y finalmente concluir con la verdad concreta –distribución diaria de la lluvia-, para comprender en su totalidad a la sequía en la región de los Valles Centrales de Oaxaca. Es decir, el método científico tiene que moverse de las verdades abstractas –unilaterales- a la verdad concreta –multilateral, pasando por la verdad particular –eslabón intermedio entre lo general y lo singular-.

A pesar de que la lluvia acumulada del año 2014 de 899.8 mm fue superior al promedio del período 1996-2013 de 751.2 mm, no explica la perdida casi total de la producción del cultivo de maíz.

El problema que más limita la producción de maíz bajo condiciones de temporal en el área de influencia del ITVO y por ende en la región de los Valles Centrales de Oaxaca, es la sequía intraestival –“canícula”- que se presentó en los meses de julio y agosto.

El análisis del expediente diario de los datos de lluvia de la estación meteorológica del ITVO, permitió ubicar temporalmente a la “canícula” en el período que va del 18 de julio al 28 de agosto, dando un total de 41 días de duración de la sequía intraestival.

Por la duración de la “canícula” y por la distribución irregular y errática, se trató de una sequía muy severa que acabó prácticamente con el  maíz cultivado bajo condiciones de temporal.

El estudio de la “canícula” confirma la importancia de analizar a la sequía intraestival en su movimiento -distribución- temporal  en sus diferentes niveles –promedio general, mensual, decenal y diaria,-para conocer la verdad concreta de la misma.

Se reafirma que la “canícula” no es ausencia de humedad, sino que se trata de un fenómeno meteorológico que se caracteriza por el descenso de la precipitación durante el temporal de lluvias.


Al impacto de la sequía –“canícula”- se añade la presencia de suelos de textura en su mayoría franco arenosas, tanto de los planicie como de ladera, en los que se establece el cultivo de maíz, ya que sus propiedades físicas derivadas de la textura no favorecen la retención de humedad.

Las fechas de siembra inadecuadas de los productores fueron decisivas para la pérdida del cultivo de maíz de temporal, ya que algunos sembraron en mayo y la mayoría en la primera quincena de junio y considerando que el maíz inicia la floración a los dos meses después de su establecimiento, resultó que dicha fase fenológica que requiere considerable cantidad de humedad coincidió con la “canícula”; por consiguiente, la pérdida del cultivo de maíz prácticamente fue total.

Las fechas de siembra más adecuadas para evadir la sequía intraestival –“canícula”- es en la tercera decena de junio, ya que a los dos meses de floración del maíz –fines de agosto- la sequía ha concluido, y reinicia la actividad ciclónica que es la principal fuente de humedad en los Valles Centrales de Oaxaca.
      

Bibliografía

Archivo digital e impreso de datos meteorológicos de la estación meteorológica del ITVO.




EVALUACIÓN TEMPORAL DE LA HUMEDAD EN VALLES CENTRALES DE OAXACA


EVALUACIÓN TEMPORAL DE LA HUMEDAD PARA MAÍZ EN LOS VALLES CENTRALES DE OAXACA
Valentín Vásquez
Oaxaca, México
valeitvo@yahoo.com.mx

1. Introducción

El presente escrito es un extracto reelaborado de una parte de la tesis de Maestría en Manejo de Áreas de Temporal, que el autor (1994) presentó en la Universidad de Guadalajara, titulada: Zonificación agroclimatológica para maíz en los Valles Centrales de Oaxaca. Específicamente se analiza en este trabajo,  la disponibilidad temporal de humedad para el cultivo de maíz, desde fines de mayo a fines de septiembre, período en el que se distribuye la lluvia en la región.

Se podrá objetar que los datos no están actualizados; sin embargo, detrás de la variabilidad de los datos meteorológicos que se utilizaron, está lo que permanece relativamente estable en el tiempo -el clima- que es el objeto de la climatología;  por consiguiente, las conclusiones agroclimáticas siguen siendo válidas.

Los Valles Centrales es una de las ocho regiones en que se divide el Estado de Oaxaca y se encuentran rodeados de sierras, entre las que destacan en la porción norte la Sierra Madre de Oaxaca y en la parte sur la Sierra Madre del Sur.

La orografía que circunda los valles, es la principal causa que explica el tipo de clima seco estepario con lluvias en verano -BSw- que se presenta en la región, ya que los Valles Centrales se localizan en una posición espacial en la que los vientos procedentes del Golfo de México y del Océano Pacífico, descargan su humedad en las faldas orientadas hacia ambos océanos y al rebasar las barreras montañosas descienden con menor humedad y al calentarse no favorecen la ocurrencia de precipitaciones.

Según Flannery (1967) la parte agrícola de la región se localiza a una altura promedio respecto al nivel del mar de 1550 metros, y el clima dominante es del tipo semiárido con una precipitación anual que fluctúa de 500 a 700 mm concentrada principalmente en los meses de verano. En el mismo sentido se expresa García (1984) en un estudio de las condiciones pluviométricas de la República Mexicana, basado en la aplicación de los parámetros estadísticos de la distribución Gamma, particularmente de la moda de la distribución de frecuencias, ya que la lluvia promedio de la distribución Normal no es representativa de la precipitación, dada su gran variabilidad. En su artículo concluye que la región de los Valles Centrales de Oaxaca, está dentro de las zonas semiáridas de México y la precipitación media anual es de alrededor de 500 mm.

De la caracterización climática de la zona, se deduce que la agricultura que se práctica en la región se desarrolla bajo condiciones de humedad restrictivas, de las que la escasa e irregular distribución espacial y temporal de la lluvia es uno los rasgos esenciales que la distinguen de otras regiones del Estado de Oaxaca.

Para conocer el comportamiento de la precipitación como principal elemento climático que condiciona a la agricultura de temporal, Pérez y Mejía (1988) citados por Castillo (1990) en un estudio del potencial agrícola de los Valles Centrales de Oaxaca, en base a la probabilidad de la lluvia, concluyeron que los cultivos de ciclo largo -130 días o más-, tienen altas probabilidades de ser afectados por sequías durante el período comprendido del 18 de junio al 9 de septiembre.

En el presente trabajo se cuantifican las disponibilidades de humedad para el ciclo de desarrollo del maíz criollo –nativo-, por ser el principal cultivo de la región, a través de un balance de humedad agrícola, el cual permitió conocer la disponibilidad temporal y la magnitud en que son satisfechas las necesidades hídricas del cultivo indicado.


2. Materiales y método

2.1. Materiales

2.1.1. Localización del área de estudio

La región de Valles Centrales de Oaxaca, se localiza en la parte central del Estado, entre los paralelos 16° 08´ 00” y 17° 21´ 30” Latitud Norte; y, entre los meridianos 96° 17´ 36” y 97° 13´ 18” Longitud Oeste.

2.1.2. Geología y suelos

La roca dominante en la zona de estudio es el Gneis, roca metamórfica, cuyos minerales principales son el cuarzo –óxido de silicio-, ortoclasa –feldespato potásico- y biotita. Debido al predominio del mineral cuarzo en la estructura cristalina del Gneis, que se caracteriza por su elevada resistencia al intemperismo físico-químico, por consiguiente los suelos de mayor extensión son de texturas franco-arenosas, con bajos contenidos de limos y arcillas derivados de los otros minerales de la roca que da origen a los suelos de la Región de Valles Centrales.

En menor proporción existen suelos derivados de rocas ígneas extrusivas de naturaleza andesítica –cantera-  y calizas que por su mineralogía a base altos contenidos de calcio y magnesio, han dado origen a suelos de texturas arcillosas. Se localizan principalmente en la parte norte de la región en Etla, Atzompa y San Bartolo Coyotepec; así como en el oriente de la región en Tlacolula.

2.2. Método

Para el presente artículo se utilizaron datos meteorológicos del período de 1972 a 1991, de las estación meteorológica de Zimatlán, localizada en la parte central de los Valles Centrales de Oaxaca; así como información de suelo y del cultivo de maíz.


El procedimiento utilizado se detalla en seguida:

a). Recopilación de la información climática, de suelo y del cultivo de maíz.
b). Ordenación decenal de los datos diarios de lluvia, correspondientes al del ciclo del cultivo de maíz.
c). Cálculo de la lluvia decenal promedio al 50% de probabilidad (p50).
d). Cálculo de la lluvia decenal promedio (p70) al 70% de probabilidad.
e). Cálculo de la evapotranspiración potencial (etp)= 0.8 (evaporación).
f). Cálculo de evapotranspiración del cultivo (etc: kc (etp). 
g). Cálculo de la lluvia promedio con la distribución estadística normal y al 70% de probabilidad con la distribución Gamma. 
h). Cálculo de la capacidad de almacenamiento de humedad del suelo de acuerdo a su textura y reservas de humedad del suelo (rs).
i). Cálculo de las disponibilidades de humedad, a través del Índice de Humedad (ih) obtenido mediante


3. Resultados y discusión

Los resultados del presente trabajo se muestran en los siguientes cuadros.

Cuadro 1. Balance de humedad agrícola para maíz criollo
Suelo de textura franca
capacidad del almacenamiento del suelo: 63 mm
Precipitación al 50% de probabilidad (p50)

Decena
M3
J1
J2
J3
J1
J2
J3
A1
A2
A3
S1
S2
S3
p50
47
42
60
56
48
36
51
35
36
53
51
40
50
etc
13
12
14
22
34
42
44
44
41
39
39
33
22
etr
13
12
14
22
34
42
44
44
41
39
39
33
22
rs
34
63
63
63
63
57
63
54
49
63
63
63
63
ih
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00

En el cuadro 1 se observa el balance de humedad para el cultivo de maíz nativo en el área de influencia de la estación meteorológica de Zimatlán, considerando que la lluvia sigue una distribución estadística Normal, es decir, tiene una probabilidad de su media del 50% de ocurrencia. A este nivel de probabilidad, es evidente, que durante las trece decenas el maíz satisface íntegramente sus necesidades hídricas, como lo muestra el índice de humedad –ih-, cuyo valor en todas las decenas es de 1.00.

Si bien es cierto que los valores promedio de la lluvia sobrestiman los datos de precipitación; también es cierto, que con los 500 mm de lluvia promedio anual que señala la literatura para la región de Valles Centrales de Oaxaca, son suficientes para cubrir los requerimientos hídricos del maíz criollo, siempre y cuando se realicen las siembras en las fechas adecuadas, de tal forma que las fases fenológicas del cultivo de mayor demanda de agua –floración y llenado de grano-,  no coincidan con los menores aportes de humedad por la lluvia -sequía o "canícula".

La fenología del maíz se mueve por varias etapas desde la siembra, emergencia, floración –espiga- y fructificación. Las fases de mayor requerimiento de agua son la floración y la fructificación; y, como la floración inicia aproximadamente a los dos meses desde la siembra; por consiguiente, las mejores fechas de siembra son en la tercera decena de junio, ya que a fines de agosto el cultivo inicia la floración, cuando también reinicia la actividad ciclónica –principal aportadora de humedad en Valles Centrales de Oaxaca- y se prolonga principalmente hasta septiembre, cuando el maíz está en etapa de fructificación y en menor medida en octubre cuando el cultivo está terminando su ciclo biológico.


Cuadro 2. Balance de humedad agrícola para maíz criollo
Suelo de textura franca
capacidad del almacenamiento del suelo: 63 mm
Precipitación al 70% de probabilidad (p70)

DEC
M3
J1
J2
J3
J1
J2
J3
A1
A2
A3
S1
S2
S3
P70
21
15
20
25
23
18
25
18
13
24
27
18
16
ETC
13
12
14
22
34
42
44
44
41
39
39
33
22
ETR
13
12
14
22
34
27
25
18
13
24
27
18
16
RS*
8
11
17
20
9
0
0
0
0
0
0
0
0
IH
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
0.64
0.57
0.41
0.32
0.62
0.69
0.55
0.73

En el cuadro 2 se observa el balance de humedad del cultivo de maíz en el área de influencia de la estación meteorológica de Zimatlán, en el que la lluvia está calculada con una probabilidad de ocurrencia del 70%. Es obvio que a mayor probabilidad de ocurrencia, la cantidad de humedad aportada por la precipitación es menor. En esta condición de menor cantidad de lluvia, es evidente que no en todas las decenas del ciclo del cultivo de maíz se logran cubrir sus necesidades hídricas. Específicamente se aprecia que a partir de la segunda decena de julio la disponibilidad de agua no alcanza a satisfacer el 100% de agua para el maíz, sólo cubre el 64%, pero las decenas más críticas son la última de julio y las dos primeras de agosto, que son las que coinciden con la sequía intraestival o “canícula” como se le conoce en la región, ya que cuando no se realizan las siembras en las fechas adecuadas a la fenología del maíz, el cultivo se pierde por la sequía, aunque en los otros meses llueva con normalidad.


4. Conclusiones

Cuando el balance de humedad agrícola para el maíz nativo en Valles Centrales de Oaxaca, se realiza con la lluvia promedio calculada con la distribución Normal, se observa que en todas las decenas del ciclo del cultivo se cubren las necesidades hídricas, debido a que la humedad aportada por la precipitación está sobrestimada, debido a su baja probabilidad de ocurrencia -50%-.

Cuando el balance de humedad agrícola del cultivo de maíz se efectúa con la lluvia con un 70% de probabilidad, se observa que la cantidad de precipitación disminuye por la mayor probabilidad. En este caso se observa que las necesidades de agua del cultivo no se cubren a partir de la segunda decena de julio y ésta condición se prolonga durante el resto del ciclo; sin embargo, la situación es crítica la tercera decena de julio y la primera y segunda decenas de agosto, período conocido como sequía intraestival o “canícula” como se le conoce regionalmente.

La textura franco arenosa de la mayoría de los suelos de la región de los Valles Centrales de Oaxaca, agudizan la escases de humedad, particularmente durante la “canícula” o sequía intraestival.

Las mejores fechas de siembra son las de la tercera decena de junio, ya que son las que permiten que las fases de floración y fructificación, no coincidan la sequía intraestival o “canícula”.


5. Bibliografía

Flannery K. V. y et al. 1967. Sistemas agrícolas y crecimiento político en Oaxaca Antigua. Traducción de Hernández X. Mimeografiado.  Chapingo, México.

García E. y Mosiño A. Pedro. 1984. Cantidad de lluvia más frecuente –moda- en la República Mexicana. INEGI. México, D.F.

Pérez J.O. y Mejía A.C. 1988. Potencial agrícola de los Valles Centrales de Oaxaca con base en la probabilidad de lluvia. SARH-INIFAP. Folleto número 71. México, D.F.

Vásquez Valentín. 1994. Zonificación agroclimatológica para maíz en los Valles Centrales de Oaxaca. Universidad de Guadalajara, Jalisco. México.