miércoles, 26 de noviembre de 2014

EVALUACIÓN TEMPORAL DE LA HUMEDAD EN VALLES CENTRALES DE OAXACA


EVALUACIÓN TEMPORAL DE LA HUMEDAD PARA MAÍZ EN LOS VALLES CENTRALES DE OAXACA
Valentín Vásquez
Oaxaca, México
valeitvo@yahoo.com.mx

1. Introducción

El presente escrito es un extracto reelaborado de una parte de la tesis de Maestría en Manejo de Áreas de Temporal, que el autor (1994) presentó en la Universidad de Guadalajara, titulada: Zonificación agroclimatológica para maíz en los Valles Centrales de Oaxaca. Específicamente se analiza en este trabajo,  la disponibilidad temporal de humedad para el cultivo de maíz, desde fines de mayo a fines de septiembre, período en el que se distribuye la lluvia en la región.

Se podrá objetar que los datos no están actualizados; sin embargo, detrás de la variabilidad de los datos meteorológicos que se utilizaron, está lo que permanece relativamente estable en el tiempo -el clima- que es el objeto de la climatología;  por consiguiente, las conclusiones agroclimáticas siguen siendo válidas.

Los Valles Centrales es una de las ocho regiones en que se divide el Estado de Oaxaca y se encuentran rodeados de sierras, entre las que destacan en la porción norte la Sierra Madre de Oaxaca y en la parte sur la Sierra Madre del Sur.

La orografía que circunda los valles, es la principal causa que explica el tipo de clima seco estepario con lluvias en verano -BSw- que se presenta en la región, ya que los Valles Centrales se localizan en una posición espacial en la que los vientos procedentes del Golfo de México y del Océano Pacífico, descargan su humedad en las faldas orientadas hacia ambos océanos y al rebasar las barreras montañosas descienden con menor humedad y al calentarse no favorecen la ocurrencia de precipitaciones.

Según Flannery (1967) la parte agrícola de la región se localiza a una altura promedio respecto al nivel del mar de 1550 metros, y el clima dominante es del tipo semiárido con una precipitación anual que fluctúa de 500 a 700 mm concentrada principalmente en los meses de verano. En el mismo sentido se expresa García (1984) en un estudio de las condiciones pluviométricas de la República Mexicana, basado en la aplicación de los parámetros estadísticos de la distribución Gamma, particularmente de la moda de la distribución de frecuencias, ya que la lluvia promedio de la distribución Normal no es representativa de la precipitación, dada su gran variabilidad. En su artículo concluye que la región de los Valles Centrales de Oaxaca, está dentro de las zonas semiáridas de México y la precipitación media anual es de alrededor de 500 mm.

De la caracterización climática de la zona, se deduce que la agricultura que se práctica en la región se desarrolla bajo condiciones de humedad restrictivas, de las que la escasa e irregular distribución espacial y temporal de la lluvia es uno los rasgos esenciales que la distinguen de otras regiones del Estado de Oaxaca.

Para conocer el comportamiento de la precipitación como principal elemento climático que condiciona a la agricultura de temporal, Pérez y Mejía (1988) citados por Castillo (1990) en un estudio del potencial agrícola de los Valles Centrales de Oaxaca, en base a la probabilidad de la lluvia, concluyeron que los cultivos de ciclo largo -130 días o más-, tienen altas probabilidades de ser afectados por sequías durante el período comprendido del 18 de junio al 9 de septiembre.

En el presente trabajo se cuantifican las disponibilidades de humedad para el ciclo de desarrollo del maíz criollo –nativo-, por ser el principal cultivo de la región, a través de un balance de humedad agrícola, el cual permitió conocer la disponibilidad temporal y la magnitud en que son satisfechas las necesidades hídricas del cultivo indicado.


2. Materiales y método

2.1. Materiales

2.1.1. Localización del área de estudio

La región de Valles Centrales de Oaxaca, se localiza en la parte central del Estado, entre los paralelos 16° 08´ 00” y 17° 21´ 30” Latitud Norte; y, entre los meridianos 96° 17´ 36” y 97° 13´ 18” Longitud Oeste.

2.1.2. Geología y suelos

La roca dominante en la zona de estudio es el Gneis, roca metamórfica, cuyos minerales principales son el cuarzo –óxido de silicio-, ortoclasa –feldespato potásico- y biotita. Debido al predominio del mineral cuarzo en la estructura cristalina del Gneis, que se caracteriza por su elevada resistencia al intemperismo físico-químico, por consiguiente los suelos de mayor extensión son de texturas franco-arenosas, con bajos contenidos de limos y arcillas derivados de los otros minerales de la roca que da origen a los suelos de la Región de Valles Centrales.

En menor proporción existen suelos derivados de rocas ígneas extrusivas de naturaleza andesítica –cantera-  y calizas que por su mineralogía a base altos contenidos de calcio y magnesio, han dado origen a suelos de texturas arcillosas. Se localizan principalmente en la parte norte de la región en Etla, Atzompa y San Bartolo Coyotepec; así como en el oriente de la región en Tlacolula.

2.2. Método

Para el presente artículo se utilizaron datos meteorológicos del período de 1972 a 1991, de las estación meteorológica de Zimatlán, localizada en la parte central de los Valles Centrales de Oaxaca; así como información de suelo y del cultivo de maíz.


El procedimiento utilizado se detalla en seguida:

a). Recopilación de la información climática, de suelo y del cultivo de maíz.
b). Ordenación decenal de los datos diarios de lluvia, correspondientes al del ciclo del cultivo de maíz.
c). Cálculo de la lluvia decenal promedio al 50% de probabilidad (p50).
d). Cálculo de la lluvia decenal promedio (p70) al 70% de probabilidad.
e). Cálculo de la evapotranspiración potencial (etp)= 0.8 (evaporación).
f). Cálculo de evapotranspiración del cultivo (etc: kc (etp). 
g). Cálculo de la lluvia promedio con la distribución estadística normal y al 70% de probabilidad con la distribución Gamma. 
h). Cálculo de la capacidad de almacenamiento de humedad del suelo de acuerdo a su textura y reservas de humedad del suelo (rs).
i). Cálculo de las disponibilidades de humedad, a través del Índice de Humedad (ih) obtenido mediante


3. Resultados y discusión

Los resultados del presente trabajo se muestran en los siguientes cuadros.

Cuadro 1. Balance de humedad agrícola para maíz criollo
Suelo de textura franca
capacidad del almacenamiento del suelo: 63 mm
Precipitación al 50% de probabilidad (p50)

Decena
M3
J1
J2
J3
J1
J2
J3
A1
A2
A3
S1
S2
S3
p50
47
42
60
56
48
36
51
35
36
53
51
40
50
etc
13
12
14
22
34
42
44
44
41
39
39
33
22
etr
13
12
14
22
34
42
44
44
41
39
39
33
22
rs
34
63
63
63
63
57
63
54
49
63
63
63
63
ih
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00

En el cuadro 1 se observa el balance de humedad para el cultivo de maíz nativo en el área de influencia de la estación meteorológica de Zimatlán, considerando que la lluvia sigue una distribución estadística Normal, es decir, tiene una probabilidad de su media del 50% de ocurrencia. A este nivel de probabilidad, es evidente, que durante las trece decenas el maíz satisface íntegramente sus necesidades hídricas, como lo muestra el índice de humedad –ih-, cuyo valor en todas las decenas es de 1.00.

Si bien es cierto que los valores promedio de la lluvia sobrestiman los datos de precipitación; también es cierto, que con los 500 mm de lluvia promedio anual que señala la literatura para la región de Valles Centrales de Oaxaca, son suficientes para cubrir los requerimientos hídricos del maíz criollo, siempre y cuando se realicen las siembras en las fechas adecuadas, de tal forma que las fases fenológicas del cultivo de mayor demanda de agua –floración y llenado de grano-,  no coincidan con los menores aportes de humedad por la lluvia -sequía o "canícula".

La fenología del maíz se mueve por varias etapas desde la siembra, emergencia, floración –espiga- y fructificación. Las fases de mayor requerimiento de agua son la floración y la fructificación; y, como la floración inicia aproximadamente a los dos meses desde la siembra; por consiguiente, las mejores fechas de siembra son en la tercera decena de junio, ya que a fines de agosto el cultivo inicia la floración, cuando también reinicia la actividad ciclónica –principal aportadora de humedad en Valles Centrales de Oaxaca- y se prolonga principalmente hasta septiembre, cuando el maíz está en etapa de fructificación y en menor medida en octubre cuando el cultivo está terminando su ciclo biológico.


Cuadro 2. Balance de humedad agrícola para maíz criollo
Suelo de textura franca
capacidad del almacenamiento del suelo: 63 mm
Precipitación al 70% de probabilidad (p70)

DEC
M3
J1
J2
J3
J1
J2
J3
A1
A2
A3
S1
S2
S3
P70
21
15
20
25
23
18
25
18
13
24
27
18
16
ETC
13
12
14
22
34
42
44
44
41
39
39
33
22
ETR
13
12
14
22
34
27
25
18
13
24
27
18
16
RS*
8
11
17
20
9
0
0
0
0
0
0
0
0
IH
1.00
1.00
1.00
1.00
1.00
0.64
0.57
0.41
0.32
0.62
0.69
0.55
0.73

En el cuadro 2 se observa el balance de humedad del cultivo de maíz en el área de influencia de la estación meteorológica de Zimatlán, en el que la lluvia está calculada con una probabilidad de ocurrencia del 70%. Es obvio que a mayor probabilidad de ocurrencia, la cantidad de humedad aportada por la precipitación es menor. En esta condición de menor cantidad de lluvia, es evidente que no en todas las decenas del ciclo del cultivo de maíz se logran cubrir sus necesidades hídricas. Específicamente se aprecia que a partir de la segunda decena de julio la disponibilidad de agua no alcanza a satisfacer el 100% de agua para el maíz, sólo cubre el 64%, pero las decenas más críticas son la última de julio y las dos primeras de agosto, que son las que coinciden con la sequía intraestival o “canícula” como se le conoce en la región, ya que cuando no se realizan las siembras en las fechas adecuadas a la fenología del maíz, el cultivo se pierde por la sequía, aunque en los otros meses llueva con normalidad.


4. Conclusiones

Cuando el balance de humedad agrícola para el maíz nativo en Valles Centrales de Oaxaca, se realiza con la lluvia promedio calculada con la distribución Normal, se observa que en todas las decenas del ciclo del cultivo se cubren las necesidades hídricas, debido a que la humedad aportada por la precipitación está sobrestimada, debido a su baja probabilidad de ocurrencia -50%-.

Cuando el balance de humedad agrícola del cultivo de maíz se efectúa con la lluvia con un 70% de probabilidad, se observa que la cantidad de precipitación disminuye por la mayor probabilidad. En este caso se observa que las necesidades de agua del cultivo no se cubren a partir de la segunda decena de julio y ésta condición se prolonga durante el resto del ciclo; sin embargo, la situación es crítica la tercera decena de julio y la primera y segunda decenas de agosto, período conocido como sequía intraestival o “canícula” como se le conoce regionalmente.

La textura franco arenosa de la mayoría de los suelos de la región de los Valles Centrales de Oaxaca, agudizan la escases de humedad, particularmente durante la “canícula” o sequía intraestival.

Las mejores fechas de siembra son las de la tercera decena de junio, ya que son las que permiten que las fases de floración y fructificación, no coincidan la sequía intraestival o “canícula”.


5. Bibliografía

Flannery K. V. y et al. 1967. Sistemas agrícolas y crecimiento político en Oaxaca Antigua. Traducción de Hernández X. Mimeografiado.  Chapingo, México.

García E. y Mosiño A. Pedro. 1984. Cantidad de lluvia más frecuente –moda- en la República Mexicana. INEGI. México, D.F.

Pérez J.O. y Mejía A.C. 1988. Potencial agrícola de los Valles Centrales de Oaxaca con base en la probabilidad de lluvia. SARH-INIFAP. Folleto número 71. México, D.F.

Vásquez Valentín. 1994. Zonificación agroclimatológica para maíz en los Valles Centrales de Oaxaca. Universidad de Guadalajara, Jalisco. México.

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