viernes, 31 de agosto de 2018

REVOLUCIONES TECNOLÓGICAS Y SU IMPACTO EN EL AMBIENTE Y EN LA SOCIEDAD

REVOLUCIONES TECNOLÓGICAS Y SU IMPACTO EN EL AMBIENTE Y EN LA SOCIEDAD
Valentín Vásquez
Oaxaca, México
valeitvo@yahoo.com.mx

1. Introducción
El rasgo esencial del hombre es la fabricación de instrumentos de trabajo para transformar la naturaleza, para proveerse de los alimentos básicos para su existencia. Precisamente fue la primera revolución, la paleolítica la que inauguro la aparición de la especie humana para elevarse por encima de su antepasado australopiteco. Después de un largo período de alrededor de dos millones de años, en el que predominaron herramientas rudimentarias, principalmente de piedra, fueron las que permitieron al hombre primitivo apropiarse de lo que la propia naturaleza le proporcionaba, básicamente de productos vegetales silvestres y animales de caza salvajes, para cubrir las demandas de alimentos de una población relativamente escasa. La escasa productividad del trabajo que repercutía en los pocos alimentos apropiados, condicionaron la movilidad permanente (nomadismo) de la sociedad humana primitiva, condiciones que tuvieron poco impacto en los recursos naturales, en particular en el recurso suelo. En síntesis, la escasa población y el nomadismo, tuvieron un impacto insignificante en el recurso suelo durante los dos millones de años de existencia del período paleolítico, el cual preparó las condiciones para el surgimiento de la primera revolución tecnológica productiva hace unos 10,000 años a. C. en Asia y Medio Oriente. Con el invento de la agricultura (cultivo de plantas) y la ganadería (domesticación de animales), denominada Revolución Neolítica, basada en una tecnología de piedra, perfeccionada respecto a su antecesora paleolítica, lo que permitió elevarse de una economía depredadora de los recursos naturales a una economía productora de menor dependencia respecto a la naturaleza.
La Revolución Neolítica aumento la productividad del trabajo y con la producción de excedentes, condición que favoreció la aparición de la primera sociedad clasista: el esclavismo en el que se produce la tercera división del trabajo: el nacimiento de la industria artesanal. Asimismo, posibilió la división del trabajo en físico realizado por los esclavos y el intelectual desarrollado por los pensadores al servicio de la clase esclavista, quienes sentaron las bases del surgimiento de los rudimentos de las ciencias, principalmente en Grecia y Roma.
Dada la naturaleza contradictoria entre esclavistas y esclavos y la agudización de su lucha condujo al derrumbe del Imperio Romano en 1476, con lo que formalmente surge el sistema feudal que lo sucedió y cuyas clases contradictorias fueron: los señores feudales propietarios del principal medio de producción (la tierra) y los campesinos siervos que la trabajaban. El sistema feudal perduró durante mil años, hasta que se derrumbó en 1453 con la caída del Imperio Romano de Oriente, el cual se caracterizó por largo estancamiento tecnológico.
El carácter monolítico y rígido del régimen feudal no respondía a las crecientes necesidades de alimentos y manufacturas de una población mundializada, debido a los descubrimientos geográficos (principalmente el Continente Americano) que ensancharon los mercados para los productos europeos. En estas condiciones, el Feudalismo fue relevado por el Capitalismo en el siglo XVI en los Países Bajos (principalmente Holanda) e Inglaterra, sistema en el que la producción mercantil se generaliza y en el que las ciencias y la tecnologías asociadas se desarrollan vertiginosamente, de tal forma que en la segunda mitad del siglo XIX se inicia la primera Revolución Industrial en 1760 y se prolonga hasta 1850. La principal innovación tecnológica fue la máquina de vapor movida a base de energía aportada por la quema de carbón vegetal y vapor de agua. En el terreno laboral implicó la sustitución de la mano de obra humana por la máquina.
Para mediados del siglo XIX también se produjo la revolución química en Alemania que vino a dar al traste con los colorantes naturales que exportaban los países atrasados colonizados por las potencias capitalistas.
Después de la revolución química se produjo la revolución eléctrica alrededor de 1870 y junto con el descubrimiento del petróleo, fueron las principales fuentes de energía a fines del siglo XIX y durante el siglo XXI y el presente siglo XXI. Además, se incorporó la energía nuclear desarrollada primero con fines militares durante la Segunda Guerra Mundial.
Las revoluciones tecnológicas industriales descritas y dado el carácter explotador del sistema capitalista, ha provocado la degradación de los recursos naturales (erosión del suelo, contaminación de aire y del suelo por el uso de agroquímicos tanto en la agricultura como la industria, quema de combustibles fósiles, etc.), a tal grado que amenazan la sobrevivencia de la propia especie humana.
En la segunda mitad del siglo XX se sientas las bases de la revolución electrónica en los países desarrollados a fines del siglo XX y se generaliza en el presente siglo XXI y que ha producido toda una revolución digital, cuyo impacto principal es deterioro del principal recurso humano condenado al desempleo.
En resumen las revoluciones tecnológicas industriales no solo han degradado los recursos naturales (suelo, agua, aire, flora, fauna, etc.) y la revolución digital ha condenado al recurso humano a la precarización laboral y al desempleo.
2. Revoluciones tecnológicas
Las revoluciones tecnológicas son cambios cualitativos radicales que han aumentado radicalmente la productividad del trabajo y han marcado la historia de la humanidad.
2.1. Paleolítica
La tecnología paleolítica a base principalmente de piedra perduró durante un largo período de dos millones de años y marca el “salto” cualitativo del homínido neandertal a la especie humana, con la aparición de primer hombre primitivo: el Homo habilis en Este África. Su rasgo esencial es la fabricación de herramientas líticas rudimentarias, con las que se apropiaba de lo que la naturaleza aportaba directamente, principalmente productos de plantas silvestres (hojas, raíces, frutos, etc.) y la caza de animales salvajes.
Un invento tecnológico crucial para el desarrollo de la especie humana fue el fuego, por el Homo erectus, hombre que relevó al Homo habilis, cuya tecnología que le permitió protegerse de los depredadores salvajes que coexistían con ella y, además, permitió la cocinada de alimentos haciéndolos más asimilables, posibilitando un desarrollo más complejo del hombre, particularmente del cerebro.
El mejoramiento de la tecnología aumentó la disponibilidad de alimentos y con ello aparecieron nuevos sucesores de la especie humana: surgió el hombre de Neandertal y más adelante el Homo sapiens hace unos 40,000 años en Europa (Francia y España), cuyas herramientas más sofisticadas que las de sus antecesores le permitieron elevarse a un nivel muy superior, particularmente del cerebro, lo que le facilitó el desarrollo del pensamiento abstracto expresado en el arte rupestre, en el que plasman sus vivencias existenciales por medio de imágenes (pinturas).
El estilo de vida nómada y la alimentación a base de productos vegetales silvestres y animales salvajes cazados, condicionaron la existencia de una sociedad humana de hombres y mujeres esbeltos, entre los que estaba ausente la obesidad antecedente de las enfermedades metabólicas modernas.
Los hombres que se sucedieron durante el prolongado período paleolítico, así como sus tecnologías se muestran en la siguiente imagen.

imagen 1. Del Autralopithecus al Homo sapiens (período paleolítico)


En la imagen anterior se muestra el "salto" o cambio cualitativo del Australopithecus al Homo habilis hace unos dos millones de años. La diferencia fundamental consistió en que el antecesor homínido del hombre primitivo no tuvo la habilidad para fabricar herramientas de trabajo, solo disponía de sus manos que le sirvieron de órganos naturales para apropiarse los alimentos que la propia naturaleza le proporcionaba; en cambio, el Homo habilis ya fabricaba herramientas, que aunque rudimentarias, fueron cruciales para la recolección de productos vegetales y caza de animales salvajes para su existencia. El rasgo genérico de ambos fue el caminar erguido, que favoreció ese tránsito al hombre primitivo. Después del Homo habilis apareció el Homo erectus, que a diferencia de su antecesor mejoró sus instrumentos de trabajo, pero, el descubrimiento más importante fue el invento del fuego, tecnología que le permitió defenderse a cazar a sus depredadores que coexistieron con él hace unos 900,000 años, así como calentar sus viviendas dado el clima frío en que vivió y cocinar sus alimentos, medidas que fueron trascendentales para su desarrollo, evidenciado en un mayor cerebro y más complejo que el de su predecesor. El período Paleolítico culmina con el Homo sapiens, hombre ya moderno, cuyas herramientas eran mas perfeccionadas que las de su antecesor y un cerebro más complejo y más grande (1500 gramos) que le permitieron inventar el arte, plasmado en las pinturas rupestres como se observa en la imagen descrita.

2.2. Neolítica
El largo período Paleolítico (2 millones de años-10,000 años) y la enorme experiencia acumulada sentaron las bases para el surgimiento de la primera revolución tecno-productiva: La Revolución Neolítica caracterizada por el cultivo de plantas (agricultura) y la ganadería (domesticación de animales), basada en una tecnología más perfeccionada respecto a la tecnología paleolítica que le antecedió, así como el sedentarismo, conjuntamente contribuyeron al origen de las ciudades y el desarrollo a la industria artesanal.
La tecnología neolítica más perfeccionada respecto a la tecnología neolítica que la precedió aumento la productividad del trabajo para lograr cubrir las necesidades de las sociedades y además, un excedente que se comerciaba con las comunidades externas.
La división social del trabajo entre los agricultores, ganaderos y artesanos, así como el intercambio mercantil, condicionaron la aparición de la propiedad privada y con ella surgió la primera sociedad clasista: el esclavismo, en el que la sociedad quedó dividida en esclavistas propietarios de los medios de producción, principalmente la tierra y los esclavos que también eran propiedad de los esclavistas.
A pesar del carácter explotador del nuevo régimen esclavista representó un avance, pues, permitió la división del trabajo en físico e intelectual. En estas condiciones aparecieron pensadores (intelectuales) que se dedicaron a la especulación y dieron a origen al arte, ciencia y ética antiguas, particularmente en Grecia y Roma.
En el ambiente natural el impacto de la agricultura y ganadería se dio principalmente en el suelo, puesto, que dichas actividades implicaban la apertura de tierras forestales para dedicarlas al cultivo y al pastoreo, causó problemas de erosión de los suelo, pero, dada la escasa población no tuvo repercusiones graves en la degradación de los suelos.
El estilo de vida si cambió radicalmente, particularmente en la alimentación, la que a diferencia del período paleolítico fue menos diversa, restringiéndose a los pocos cultivos y su transformación artesanal, así como animales de pastoreo, que aunado al sedentarismo, provocó casos aislados de diabetes hace unos 3500 años en Egipto y otros países.
El hombre neolítico y sus herramientas utilizadas en la agricultura y la ganadería se muestran en la imagen que sigue.
Imagen 2. La revolución neolítica

En la imagen que antecede se lee y observan los esenciales de la revolución neolítica, transformación cualitativa resultado de la acumulación prolongada de experiencias en la recolección de productos vegetales y animales, que le permitieron hace unos 10,000 años la domesticación de animales (ganadería) el cultivo de plantas y, así pasar de una economía de apropiación directa de lo que la naturaleza le aportaba, a una economía productora de sus alimentos; es decir, se trato de una profunda revolución agropecuaria.
2.3. Industriales
Las revoluciones industriales son “hijas” del capitalismo desarrollado que inicia propiamente con la primera revolución industrial en el Reino Unido.
 2.3.1. Mecánica
La primera se produjo entre 1760 y 1840 en Inglaterra y fue de naturaleza mecánica, pues, estuvo basada en la invención de máquinas, particularmente la de vapor, movida con energía fósil (carbón vegetal).
El impacto en la producción fue revolucionario, ya que aumentó considerablemente la productividad del trabajo, lo que implicó aumento de la disponilidad de alimentos para la población nacional e internacional. Al mismo tiempo  provocó la sustitución de mano de obra lo que generó desempleo y la formación de un “ejército” industrial de reserva al servicio del capital.
La mecanización de las actividades agrícolas y forestales hizo más susceptibles a los suelos a la erosión y con ello la pérdida de un recurso muy valioso para la producción agropecuaria.
Como la energía que mueve a las máquinas era carbón vegetal (hulla y antracita) su combustión con el oxigeno genera bióxido de carbono emitido al aire (atmósfera) generando su contaminación desde entonces.
 2.3.2. Química
La industria química ha sido la más dinámica desde mediados del siglo XIX en Europa, particularmente en Alemania que ya avanzaba prodigiosamente por el camino de la industrialización capitalista.
En su inicio tuvo un impacto productivo, puesto que al fabricarse colorantes artificiales desplazó a los tintes naturales derivados de plantas y animales que las naciones europeas importaban de los países coloniales.
La industria química es la más dañina para el planeta y su impacto está presente en la actividad agropecuaria, debido al uso indiscriminado de agroquímicos, particularmente hormonas y alimentos procesados para la engorda de ganado, fertilizantes para el desarrollo de los cultivos y pesticidas para controlar plagas y enfermedades de los mismos, productos químicos que han contaminado el suelo, agua y cultivos, que desde luego han deteriorado la salud de los productores y consumidores de alimentos de origen agropecuario.
Los alimentos industrializados en la que la química orgánica ha sido fundamental, particularmente la industrialización de la caña para producir azúcar refinada y desde los años setenta del siglo pasado la industrialización del maíz para elaborar alta fructuosa, endulzantes utilizados en gran cantidad de alimentos de consumo masivo entre la población de prácticamente todos los países del Mundo. Aunado a lo anterior, también se producen aceites vegetales para la preparación de muchos alimentos, así como la industrialización del maíz para fabricar harinas refinadas. Los azúcares y harinas refinados consumidos en gran cantidad y aunado al estilo de vida sedentario, son los causantes de la obesidad, enfermedad que antecede causalmente a otras enfermedades metabólicas, particularmente la diabetes mellitus 2 y últimamente hay más evidencias de que también están asociadas a la demencia senil (alzhéimer). Por si lo anterior fuera poco, la industria farmacéutica esta coludida con las empresas industriales productoras de alimentos y a pesar de que hay evidencias contundentes de que las harinas y azúcares refinados son los causantes de las enfermedades metabólicas, pero los intereses económicos que están de por medio impiden reducir su consumo y prefieren recetar a los obesos diabéticos productos para seguir con el mismo estilo de vida y que a la larga genera consecuencias colaterales más graves.
En la industria de la refrigeración, fabricación de sprays se producen los Cloro-fluoro-carbonos (CFC) que al emitirse a la atmósfera por acción de las radiaciones ultravioletas liberan el cloro que al combinarse con el ozono lo transforman en oxígeno molecular y atómico, proceso que ha desequilibrado el balance entre la síntesis y la degradación de la molécula de ozono, ya que ahora por la contaminación del aire con los CFC se destruye más ozono que el se forma de manera natural en la Estratosfera y ameniza con la incidencia directa de la radiación ultravioleta dañina en la biosfera.
También la industria química ha sido importante en las industrias de la construcción, automotriz, plástico, etc.; cruciales para el desarrollo de los países, pero, también en el deterioro del medio ambiente (aire, suelo, agua) y desde luego daño en la salud de la población.
Así pues, la industria química está en todas las actividades económicas que sustentan a la sociedad humana y en el marco del capitalismo ha generado una catástrofe ambiental y sanitaria que ameniza a la sociedad humana.
2.3.3. Eléctrica
La revolución de la industria eléctrica representó un cambio cualitativo en la producción de energía y ha sido crucial para el desarrollo de la sociedad humana moderna, ya que sin su concurrencia la vida ya no sería posible. Sin embargo, las fuentes de energía para su producción representan una seria ameza al medio ambiente natural, ya que si se utilizan combustibles fósiles en la termoeléctricas emiten dióxido de carbono que se acumula en en la atmósfera y a la larga puede producir un cambio cualitativo de clima, cuyos efectos pueden ser devastadores para la propia vida, ya que la adaptación de los seres vivos depende principalmente del clima. En el mismo sentido puede argumentarse el impacto ambiental de las hidroeléctricas que utilizan como fuente de energía el movimiento del agua, que se almacena en grandes presas que alteran radicalmente los cursos de agua y cuyo impacto en la flora, fauna y comunidades campesinas ha sido catastrófico.
Mención especial merecen las centrales nucleares para la producción de energía eléctrica, cuyos accidentes, han sido devastadores para el ambiente natural en general y en particular para la salud humana.
La tendencia en el futuro es la implementación de fuentes de energía sustentables, basadas en fuentes de energía más sanas como son: la energía solar, cuya fuente es amigable con el medio ambiente y prácticamente inagotable y, en menor grado la energía eólica.
2.3.4. Petrolera
La industria petrolera inició desde finales del siglo XIX y desde entonces ha sido crucial para el transporte mecánico (maquinaria pesada, tractores, vehículos, aviación, etc.) y su impacto en el medio natural ha sido devastador, puesto que, al tratarse de una combustión química libera enormes cantidades de bióxido de carbono y vapor de agua a la atmósfera, ambos gases de efecto invernadero que han estado causando el calentamiento global del aire y que al rebasar cierta concentración, puede generar un cambio cualitativo del clima con consecuencias catástroficas para la especie humana.
2.3.4. Digital
La revolución digital comenzó desde el final del siglo XX y durante el presente siglo se ha generalizado. Tiene como base la revolución microelectrónica y consiste en la producción de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC’s) y tiende hacia la automatización de todas actividades económicas productivas (agricultura, ganadería, silvicultura, industria), comerciales y de servicios.
Falta una evaluar el impacto de la revolución digital en la salud de la especie humana, pero lo que si es evidente, que el mayor impacto está en el principal recurso humano: la capacidad de trabajo del hombre, pues, la sustitución de la mano de obra está generando un enorme desempleo que engrosa las filas de la economía informal y el poco trabajo empleado en las actividades se reduce y en consecuencia está provocando el descenso de los salarios reales, ya que la presencia de un “ejército” de desempleados presiona a la baja los ingresos salariales.
Las transformaciones tecnológicas y su impacto han sido tan radicales que algunos científicos piensan que iniciaron una nueva era geológica conocida como Antropoceno, tal como se aprecia en la siguiente imagen.

Imagen 3. Antropoceno: nueva era geológica




Las revoluciones tecnológicas que se han producido desde hace un poco más de 250 años, iniciando con la industria mecánica en 1760 y culminando con la actual revolución digital, pasando por la química, eléctrica y petrolera. Sus impactos en el medio natural y social han tan radicales, que justifican lo dicho por Crutzen (1995) en denominar en inicio de una nueva era geológica en la que la sociedad humana es la actora principal: el Antropoceno.


3. Discusión
Las revoluciones tecnológicas no son nuevas. De hecho la primera: la Paleolítica inauguró el origen de la especie humana hace unos dos millones de años, con la aparición del Homo habilis y estuvo basada en herramientas de trabajo rudimentarias, fabricadas principalmente a base de piedra y fueron cruciales para la economía de apropiación directa que caracterizó al período Paleolítico, consistentes en la recolección de productos vegetales silvestre (tallos, raíces, hojas, semillas, frutos, etc.) y la caza de animales salvajes. La baja productividad del trabajo paleolítico condicionó la movilidad (nomadismo) del hombre primitivo en búsqueda de alimentos para su existencia, lo que aunado a la escasa población su impacto en el medio ambiente natural fue mínimo, principalmente en el medio natural (suelo, flora y fauna).
Después del Homo habilis surgió el Homo erectus, que mejoró los instrumentos de trabajo de piedra, pero una tecnología crucial para el porvenir de la especie humana fue el invento de fuego, técnica importante para protegerse de los depredadores salvajes que coexistieron con el hombre primitivo, para calentarse del ambiente frío en que apareció la especie humana y sobre todo para la cocina de los alimentos que los liberaba de microorganismos patógenos y los hacía más asimilables. Esto condicionó el crecimiento del cerebro y desarrollo más complejo, a tal grado que el Homo erectus tuvo un cerebro de unos 900 gramos, muy en comparación con su antecesor: el Homo habilis, cuyo cerebro tenía alrededor de 500 gramos de peso.
Ya casi al final del período Paleolítico, hace unos 40,000 años, surgió el Homo sapiens en Europa, particularmente en Francia y España, que con herramientas de trabajo más perfeccionadas y un cerebro más complejo con un peso de 1500 gramos, fueron el fundamento para que apareciera el arte plasmado en las pinturas rupestres, una forma del pensamiento abstracto expresado en imágenes concretas.
Después de casi dos millones de vida nómada y de la experiencia acumulada en la recolección de productos de origen vegetal y caza de animales salvajes, se generaron las condiciones necesarias para el surgimiento de una una nueva revolución tecnológica: la Neolítica, consistente en el cultivo de plantas, lo que dio origen a la agricultura, así como la domesticación de animales que dio origen a la ganadería, actividades basadas en el uso de herramientas de piedra más perfeccionadas, que hicieron posible el aumento de la productividad del trabajo y con ello mayor disponibilidad de alimentos, con lo que también hizo posible la vida sedentaria, condicionado el surgimiento de las ciudades.
El impacto en el medio ambiente natural implicó la deforestación de los bosques para incorporar las tierras a la agricultura y la ganadería, haciendo más susceptibles a los suelos a los problemas de erosión por acción del viento y del agua de lluvia, debido a la alteración de la cobertura vegetal natural.
El impacto sobre la salud del hombre neolítico fue considerable, pues, respecto a sus antecesores que dependían de una gran diversidad de vegetales silvestres y animales salvajes para su alimentación, ahora la diversidad se redujo a unos cuantos cultivos, que además fueron sometidos generalmente a molienda artesanal; lo que aunado al sedentarismo produjo casos aislados de diabetes mellitus tipo 2 en Medio Oriente.
El mayor impacto de la Revolución Neolítica fue social, ya que la división social de trabajo entre la ganadería, la agricultura y la industria artesanal, aumentó la productividad del trabajo, lo que implicó cubrir las necesidades básicas de las sociedades neolíticas y además generar un excedente para el intercambio mercantil con las comunidades vecinas. Todo lo anterior condicionó la aparición de la primera sociedad clasista: el esclavismo, en el que los esclavistas se apropiaron de las tierras comunales y los esclavos que también eran propiedad de los señores esclavos.
A pesar del carácter explotador del sistema esclavista, representó un progreso, ya que permitió la mejora de los instrumentos de trabajo y también la división del trabajo en físico desarrollado por los esclavos y el trabajo intelectual propio de los pensadores al servicio de la clase esclavista dominante. Esto permitió el origen de la ciencia antigua, principalmente en Grecia y Roma, que al inicio se trató de una ciencia totalizadora o global (filosofía) que posteriormente se fue fragmentado en ciencias particulares, cuya aplicación práctica generó las tecnologías neolíticas.
Las sociedades esclavistas clásicas griega y romana dieron paso a la sociedad feudal con la caída del Imperio Romano de Occidente en el año 476 d.C., que aproximadamente un siglo antes había decretado al cristianismo como su religión oficial, régimen en el que el principal medio de producción (tierra) era propiedad de los señores feudales y la Iglesia, cuya mano de obra la aportaban los campesinos siervos.
El feudalismo perduró hasta el años 1453 d. C. cuando se produjo la caída del Imperio Romano de Oriente, lo que significa que dicho sistema duró casi 1000 años.
En general durante el régimen feudal la ciencia y la tecnología se estancaron, pero en su seno se desarrolló su contra-parte: el capitalismo, como respuesta a las necesidades de una población cada vez más creciente y un mercado mundial que demandaban alimentos, los cuales no podían ser aportados por un sistema rígido y monopólico, tanto en el campo feudal como en las ciudades los gremios artesanales; por consiguiente, los obstáculos pre-capitalistas fueron “barridos” por la industria capitalista, dando origen a las dos clases fundamentales del nuevo sistema: burguesía industrial vs proletariado industrial.
Las primeras revoluciones burguesas en Europa Occidental ocurrieron en los países bajos (Holanda) e Inglaterra en los siglos XVI y XVII respectivamente y posteriormente en Francia, transformaciones cualitativas que desbrozaron el camino al desarrollo de las fuerzas productivas, particularmente en Inglaterra, país en el se inició la primera revolución industrial durante el período 1760-1840 de carácter mecánico, es decir, fabricación de maquinas de vapor utilizadas en la industria textil y en los transportes (ferrocarriles y barcos), movidas con la energía aportada por el carbón vegetal. Desde entonces comenzó la quema de combustibles fósiles, cuya combustión aporta grandes cantidades de bióxido de carbono y vapor de agua en el aire, que al ser gases de efecto invernadero contribuyeron al calentamiento global de la atmósfera.
La incorporación de máquinas en la industria y en la agricultura implicó la sustitución de mano de obra y el consecuente desempleo, pero resulta que es el trabajo de los obreros productivos el que genera la plusvalía, base de la ganancia capitalista y al disminuir la cantidad de trabajadores, el capitalista tuvo que recurrir a la intensificación de la explotación de la fuerza de trabajo para compensar la mano de obra desplazada por las máquinas, ya que el capital fijo solo transfiere a las nuevas mercancías su valor durante su desgaste.
La mecanización de la agricultura y la silvicultura hizo más susceptibles a los suelos a la erosión hídrica y eólica, provocando la pérdida de tan valioso recurso para la producción de alimentos.
La industria química ha sido la más dinámica desde mediados del siglo XIX en Europa, particularmente en Alemania que ya avanzaba prodigiosamente por el camino de la industrialización capitalista y por su naturaleza ha sido crucial para fabricación de nuevos productos utilizados en las más diversas ramas de la economía.
 En su inicio tuvo un impacto productivo, puesto que al fabricarse colorantes artificiales desplazó a los tintes naturales derivados de plantas y animales que los países europeos importaban de los países coloniales.
La industria química es la más dañina para el planeta y su impacto está presente en la actividad agropecuaria, debido al uso indiscriminado de agroquímicos, particularmente hormonas y alimentos procesados utilizados en la engorda del ganado, fertilizantes para la nutrición de los cultivos y pesticidas para controlar plagas y enfermedades de los mismos, productos químicos que han contaminado el suelo, agua y cultivos, que desde luego han deteriorado la salud de los productores y consumidores de alimentos de origen agropecuario.
Los alimentos industrializados en la que la química orgánica ha sido fundamental, particularmente la industrialización de la caña para producir azúcar refinada y desde los años setenta del siglo pasado la industrialización del maíz para elaborar alta fructuosa, productos utilizados en gran cantidad de alimentos de consumo masivo entre la población de prácticamente todos los países del Mundo. Aunado a lo anterior, también se producen aceites vegetales para la preparación de muchos alimentos, así como la industrialización del maíz para fabricar harinas refinadas. Los azúcares y harinas refinados consumidos en gran cantidad y aunado al estilo de vida sedentario, han causado obesidad, enfermedad que antecede causalmente a otras enfermedades metabólicas, particularmente la diabetes mellitus 2 y últimamente hay más evidencias de que también están asociadas a la demencia senil (alzhéimer). Por si lo anterior fuera poco, la industria farmacéutica está coludida con las empresas industriales productoras de alimentos y, a pesar de que hay evidencias contundentes de que las harinas y azúcares refinados son los causantes de las enfermedades metabólicas; sin embargo, los intereses económicos que están de por medio impiden reducir su consumo y prefieren recetar a los obesos y diabéticos productos para seguir con el mismo estilo de vida y que a la larga genera consecuencias colaterales más graves.
En la industria de la refrigeración, fabricación de sprays se producen los Cloro-fluoro-carbonos (CFC) que al emitirse a la atmósfera por acción de las radiaciones ultravioletas liberan el cloro que al combinarse con el ozono lo transforman en oxígeno molecular y atómico, proceso que ha desequilibrado el balance entre la síntesis y la degradación de la molécula de ozono, ya que ahora por la contaminación del aire con los CFC se destruye más ozono que el se forma de manera natural en la Estratosfera y ameniza con la incidencia directa de la radiación ultravioleta dañina en la biosfera.
También la industria química ha sido importante en las industrias de la construcción, automotriz, plástico, etc.; cruciales para el desarrollo de los países, pero, también en el deterioro del medio ambiente (aire, suelo, agua) y daño a la salud de la población.
La revolución de la industria eléctrica representó un cambio cualitativo en la producción de energía y ha sido crucial para el desarrollo de la sociedad humana moderna, ya que sin su concurrencia la vida ya no sería posible. Sin embargo, las fuentes de energía para su producción representan una seria amenaza al medio ambiente natural, ya que si se utilizan combustibles fósiles en la termoeléctricas emiten dióxido de carbono que se acumula en en la atmósfera y a la larga puede producir un cambio cualitativo de clima, cuyos efectos pueden ser devastadores para la propia vida, ya que la adaptación de los seres vivos depende principalmente del clima. En el mismo sentido puede argumentarse el impacto ambiental de las hidroeléctricas que utilizan como fuente de energía el movimiento del agua, que se almacena en grandes presas que alteran radicalmente los cursos de agua y cuyo impacto en la flora, fauna y comunidades campesinas ha sido catastrófico.
Mención especial merecen las centrales nucleares para la producción de energía eléctrica, cuyos accidentes, han sido devastadores para el ambiente natural en general y en particular para la salud humana.
La tendencia en el futuro es la implementación de fuentes de energía sustentables, basadas en fuentes de energía más sanas como son: la energía solar, cuya fuente es amigable con el medio ambiente y prácticamente inagotable y, en menor grado la energía eólica.
La industria petrolera inició desde finales del siglo XIX y desde entonces ha sido crucial para el transporte mecánico (maquinaria pesada, tractores, vehículos, aviación, etc.) y su impacto en el medio natural ha sido devastador, puesto que, al tratarse de una combustión química libera enormes cantidades de bióxido de carbono y vapor de agua a la atmósfera, ambos gases de efecto invernadero que han estado causando el calentamiento global del aire y que al rebasar cierta concentración, puede generar un cambio cualitativo del clima con consecuencias catastróficas para la especie humana.
La revolución digital comenzó desde el final del siglo XX y durante el presente siglo se ha generalizado. Tiene como base la revolución microelectrónica y consiste en la producción de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC’s) y tiende hacia la automatización de todas actividades económicas productivas (agricultura, ganadería, silvicultura, industria), comerciales y de servicios.
Falta una evaluar el impacto de la revolución digital en la salud de la especie humana, pero lo que si es evidente, que el mayor impacto está en el principal recurso humano: la capacidad de trabajo del hombre, pues, la sustitución de la mano de obra está generando un enorme desempleo que engrosa las filas de la economía informal y el poco trabajo empleado en las actividades se reduce y en consecuencia está provocando el descenso de los salarios reales, ya que la presencia de un “ejército” de desempleados presiona a la baja los ingresos salariales.
Un aspecto que no debe pasar desapercibido de la revolución digital es su impacto en el desarrollo del capital financiero que ha subordinado al resto de capitales (productivo y comercial) y, por la naturaleza de las tecnologías de la información y comunicación  el sistema financiero se ha vuelo muy inestable.
En resumen las revoluciones modernas desde la industrial de mediados del siglo XVIII hasta la digital en el siglo XXI, todas son inherentes al capitalismo y han tenido impactos severos en la economía, la sociedad, el ambiente natural y la salud humana; a tal grado que actualmente el sistema padece una crisis integral catastrófica que pone en riesgo al propio planeta.
La tecnología en sí no es enemiga de la especie humana y del ambiente natural, más es el capitalismo por su naturaleza explotadora el que está en crisis, lo que indica que es necesario su relevo por un sistema socio-económico más justo, en el las tecnologías heredadas del capitalismo sean compatibles con desarrollo sustentable y amigable con el medio ambiente.

4. Conclusiones
El origen de la especie humana está asociada a la primera revolución tecnológica: la Paleolítica, basada en herramientas de trabajo principalmente de piedra rudimentarias fabricadas por el Homo habilis hace unos dos millones de años. Después, hace aproximadamente un millón de años el Homo erectus inventó el fuego, que fue crucial para el desarrollo del hombre paleolítico, puesto que, le permitieron protegerse de los animales salvajes que coexistieron con él, calentarse del clima frío en el que le tocó vivir, así como la preparación de sus alimentos haciéndolos más asimilables y libres de microorganismos patógenos. Esto aunado a instrumentos más perfeccionados, contribuyeron a un mayor desarrollo de su cerebro, de tal forma que pesaba unos 900 gramos, muy superior a los 500 gramos del cerebro de su antecesor el Homo habilis.
El período paleolítico culminó con la aparición del Homo sapiens, particularmente en Francia y España, que con herramientas de trabajo todavía más perfeccionadas y con la alimentación mixta (vegetariana y carnívora) impacto el crecimiento y desarrollo más complejo de su cerebro, de tal magnitud que pesaba unos 1500 gramos. Con un cerebro más complejo pudo y un lenguaje ya articulado pudo inventar el arte abstracto plasmado en las pinturas rupestres.
Durante el largo período paleolítico de alrededor de dos millones de años el impacto sobre el medio ambiente natural y social fue mínimo dada la baja productividad del trabajo, la escasa población y la movilidad permanente de las comunidades paleolíticas.
La práctica acumulada (experiencia) durante el prolongado período Paleolítico, permitió hace unos 10,000 años el cultivo de plantas, lo que dio origen a la agricultura, así como la domesticación de animales, lo que dio origen a la ganadería. Ambas actividades condicionaron la división social del trabajo y con la tecnología más avanzada, apareció la primera revolución tecno-productiva: la Neolítica, cuyo impacto socio-económico fue el surgimiento de la primera sociedad clasista: el esclavismo, sociedad que favoreció la división del trabajo en físico e intelectual, lo que permitió que los pensadores acomodados de la clase esclavistas desarrollaran las ciencias antiguas, particularmente la filosofía en Grecia y Roma clásicas.
Las revoluciones científicas y tecnológicas más importantes las produjo el capitalismo.  Desde la primera revolución industrial en la segunda mitad del siglo XVIII de naturaleza mecánica, en la que fue inventada la máquina de vapor hasta la revolución digital actual, pasando por la química, eléctrica y petrolera. Todas han tenido impactos severos en el medio natural (contaminación del agua, del suelo, del aire, etc.) y no se diga en lo socio-económico han tenido efectos radicales, como el surgimiento del capitalismo industrial a partir de la revolución de las máquinas, luego la química de los colorantes artificiales que acabaron con los tintes naturales, la eléctrica que implicó nuevas máquinas movidas con la nueva fuente de energía, sobre todo en las industrias; la petrolera de fines del siglo pasado y durante el presente siglo XXI, cuya quema está aportando al aire grandes cantidades de bióxido de carbono y vapor de agua, ambos gases de efecto invernadero que están causando el calentamiento global y que en el futuro amenaza con cambio cualitativo que pondrá en riesgo a la propia especie humana; y, finalmente la revolución digital que está asociada al surgimiento del capital financiero, modalidad del capital que ha subordinado al capital productivo y comercial y, el terreno laboral la automatización de todas las actividades económicas, ha provocado el desplazamiento de la mano de obra lanzándola a la economía informal y al desempleo. Pero como las máquinas en todas sus versiones no producen plusvalía base de la ganancia capitalista, ya que solo transfieren el valor de su desgaste; contrastando con el trabajo que es la fuente de plusvalía de la que se deriva la ganancia capitalista y al reducirse el empleo productivo la plusvalía disminuye y con ellos la ganancia; es decir, el propio capitalismo está cavando su propia tumba.
La tecnología en sí no es dañina para el medio ambiente natural, lo que pasa que en los marcos del capitalismo dada su naturaleza explotadora en la que se funda su ganancia, no le interesa la conservación del medio natural ni la salud de la gente, lo que le interesa es la rentabilidad económica, aunque se acaben los recursos naturales y se muera la gente.
Resultado de todo lo anterior, el sistema capitalista padece una crisis integral (económica, social, ambiental, sanitaria, etc.), cuyos efectos catastróficos amenazan no solo al sistema socio-económico vigente, sino a todo el planeta.
El capitalismo es el sistema socio-económico que más ha desarrollado la ciencia y la tecnología en sus poco más de 400 años de existencia, pero la experiencia ha demostrado que es incompatible con la tecnología, por lo que tendrá que ser relevado por un sistema más justo al que heredará su legado tecnológico y que será la base para un desarrollo sustentable y amigable con el medio ambiente y con la salud de la especie humana.

6. Bibliografía
Vásquez Valentín. 2016. Dialéctica de la salud y la enfermedad en la especie humana. metodo2013.blogspot.mx

miércoles, 22 de agosto de 2018

EXPERIENCIA DE GOBIERNOS DE "IZQUIERDA" EN AMÉRICA LATINA

EXPERIENCIAS DE GOBIERNOS DE "IZQUIERDA" EN AMÉRICA LATINA

Valentín Vásquez

Oaxaca, México

valeitvo@yahoo.com.mx

1. Introducción

Después de la reconstrucción  en la posguerra, los países europeos y Japón, logran alcanzar en su desarrollo industrial a los E.U.,  por consiguiente, compiten por los mercados para sus capitales y mercancías; dando como consecuencia, una reducción de la ganancia.

La disminución de la rentabilidad del capital industrial, desató una crisis de sobre-producción de capital para inicios de los años 70’s del siglo pasado, dada la baja rentabilidad del capital productivo, lo que generó contracción de la actividad productiva y su consecuente estancamiento económico. Este contribuyó a la quiebra del Sistema Bretton Woods, en el que E.U. rompió unilateralmente el pacto, al desacoplar el dólar al oro; en consecuencia, el capital que originalmente se invertía en las actividades productivas, se orientó a las actividades financieras: bolsa de valores, mercado monetario (dinero) y mercado cambiario (divisas). De esta forma se produce una reorientación del nuevo capital en la esfera financiera y cada vez se independiza más de la actividad económica real. El nuevo capital financiero, en un inicio tiene como origen los excedentes del capital productivo, pero poco a poco se integran a su seno capitales ajenos a la economía real, provenientes de diversas fuentes como son: bancos, fortunas personales, capitales ilícitos y fondos de pensiones de los trabajadores; activos que son destinados al circuito financiero, en el que generan frecuentes burbujas financieras desvinculadas hasta cierto límite del sector productivo, pero que finalmente estallan y los valores de los instrumentos financieros adquieren sus valores reales.

Como alternativa para solucionar la crisis el capital financiero recurre como estrategia al neoliberalismo (libre mercado) desde la principios de la década de los 80 del siglo pasado. Las consecuencias principales son: la concentración del grueso de la riqueza en una minoría oligárquica (1%), que contrasta con la enorme pobreza en la que se debate la inmensa mayoría de la población trabajadora, ya que el peso de la crisis ha impactado en la aniquilación de las conquistas salariales y laborales, lo que ha repercutido en una elevada desigualdad socio-económica, agudizada por la irrupción de la crisis en 2008, cuyo epicentro fue Estados Unidos y luego se extendió a otro países desarrollados y países subdesarrollados, particularmente latinoamericanos.

La extrema desigualdad socio-económica ha provocado indignación social que se ha expresado en las urnas con el triunfo de gobiernos progresistas de izquierda en Latino América, cuyo programa de gobierno ha sido principalmente la implementación de políticas sociales que abatan la pobreza generalizada. Sin embargo, dado en la “genética” del capitalismo está la sobre explotación de la clase trabajadora como fuente de la riqueza de la minoría oligárquica que dirige económicamente y política los países latino americanos; en consecuencia, los resultados de las políticas sociales de los gobiernos de izquierda solo han atenuado temporalmente la desigualdad social, ya que una vez que la derecha conservadora recupera el gobierno revierte las conquistas sociales impulsadas por sus antecesores. Así seguirá ocurriendo mientras no se acabe de raíz con el sistema capitalista que constituye la causa de la desigualdad y esto sólo se podrá a través de una revolución que acabe con el poder político y económico de la minoría oligárquica y lo sustituya con un nuevo poder político y desde “arriba” y con el apoyo del pueblo implementar políticas (económica, agropecuaria, forestal, ambiental y educativa) en beneficio de las masas trabajadoras.

2. Marco de referencia

2.1. Teórico

La teoría revolucionaria que fundamenta las luchas económica, ideológica y política de los trabajadores, así como la organización que las implementa fueron forjadas por Marx, Engels y Lenin, en los siglos XIX y XX, en ardua confrontación con sus adversarios.

Desde mediados del siglo XIX, Marx y Engels, una vez ajustado cuentas con la filosofía idealista hegeliana, iniciaron la fundamentación teórico-programática de la lucha revolucionaria de la clase obrera, con la publicación del Manifiesto Comunista en 1848, trabajo en el que exponían en forma general la naturaleza del capitalismo mundial, las reivindicaciones programáticas y esbozaban la necesidad del partido como vanguardia de la clase obrera en su lucha contra la burguesía.

Con base en las experiencias de las revoluciones burguesas europeas de 1848-1850 y como actores directos en su patria alemana, fundamentaron la lucha política revolucionaria, particularmente la necesidad de destruir el Estado burgués y relevarlo con la dictadura del proletariado, Estado proletario transitorio derivado de la lucha entre la burguesía y la clase obrera, así como para implementar las transformaciones revolucionarias para la construcción del socialismo. Poco después, con la experiencia de la revolución proletaria en París en 1871, con la instauración de la Comuna, Marx llegó a la conclusión de que el proletariado en su lucha contra la burguesía, no bastaba con apoderarse del Estado capitalista, sino que había que destruirlo y relevarlo con un Estado de clase proletario. Así pues, quedaban en lo esencial fundamentadas las condiciones para el triunfo de la revolución socialistas: teoría revolucionaria, vanguardia revolucionaria (partido proletario) y ejército revolucionario.

Para el final del siglo XIX en Rusia, Lenin “armado” con la teoría revolucionaria de Marx y Engels, inicio la tarea de difundirla en el seno de la clase obrera, particularmente entre los intelectuales rusos para fundar el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en 1898, en cuyo seno libró un intenso debate con las tendencias oportunistas, para lograr la unificación ideológica como condición necesaria para lograr la unidad organizativa y en ardua lucha fundar el “Partido de Nuevo Tipo” en que militaban una selecta intelectualidad revolucionaria estrechamente imbricada con la clase obrera la dirigir su lucha contra el zarismo ruso poder político de la feudalismo en cuyo seno se desenvolvía el capitalismo.

Después de algunos años de lucha en octubre de 1917 triunfa la Revolución socialistas en Rusia e instaura el Poder Soviético (Dictadura del proletariado), bajo la dirección del Partido bolchevique dirigido por Lenin, cuyas medidas inmediatas fueron el reparto agrario y otras transformaciones revolucionarias de naturaleza socio-económicas para sentar las bases de la sociedad socialista futura. Además, el transcurso de la guerra civil se creó el ejército como garante del triunfo y posterior defensa de la revolución.

Lenin generalizó (principios del siglo XX) la importancia de la teoría revolucionaria, como fundamento del programa de lucha, de la organización (vanguardia) y la política  partidaria, al escribir que la falta de una teoría tarde o temprano conduce a la catástrofe política, lo cual quedó plasmado en su célebre frase: “Sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario”, generalización que ha sido confirmada en el mundo y particularmente en Latino América.

En resumen durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX, se fundamentaron las tres condiciones necesarias para el triunfo de la revolución socialista: teoría revolucionaria, partido (vanguardia) revolucionario y ejército revolucionario.

Para el siglo XXI Heinz Dieterich (2018) afirma que para del socialismo, se requieren las siguientes condiciones:

a). Vanguardia política (gobernanza)
b). Vanguardia teórica (Marx/Engels).
c). Poder físico (armas estratégicas)

Condiciones que sólo China las reúne, ni siquiera Rusia que tiene gobernabilidad política con Putin y el mejor armamento bélico; sin embargo, carece de la teoría de vanguardia.
Respecto de América Latina, la situación es desastrosa:
a). No tiene vanguardia de izquierda
b). No tiene la teoría revolucionaria (Marx/Engels)
c). No tiene armas estratégicas
Con esas condiciones y con la mediocridad de sus dirigentes la revolución socialista no puede triunfar.

3. Experiencias de gobiernos de “izquierda”

3.1. América del Sur

Como consecuencia de la crisis estructural integral en el que se debate el capitalismo mundial, la cual ya no solo se limita a los países subdesarrollados, sino que se ha extendido también a los países capitalistas desarrollados y que, para salir de la misma han recurrido a todos los medios, siendo una estrategia el neoliberalismo, es decir, el libre mercado para abrir los mercados a la libre circulación de mercancías y dada la naturaleza monopólica de las grandes empresas trasnacionales han agudizado las contradicciones en los países emergentes; pero la estrategia más importante para recuperar la rentabilidad del capital ha sido la sobre-explotación de los trabajadores y la reducción de los salarios. Ante esta situación, la desigualdad social se agudizado y esto ha repercutido en la irritación social de la clase trabajadora, lo que ha repercutido en el castigo en las urnas a los partidos conservadores en los principales países de América Latina, como son Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador, Uruguay, entre otros; en los que han triunfado líderes de izquierda que han accedido a los “gobiernos”. Una vez ungidos como nuevos gobiernos, han implementado políticas sociales para atenuar la pobreza extrema en que se encuentra la mayoría de la población; sin embargo, una vez que culminan sus períodos presidenciales, la derecha ha retomado el poder y nuevamente ha revertido las políticas sociales implementadas por los gobiernos progresistas.

El triunfo de Lula Da silva en 2003 le permitió arribar al gobierno y durante sus dos períodos de gobierno implementó los programas Bolsa Familia y hambre cero, con el objeto de “combatir” la enorme desigualdad socio-económica. Estos programas sociales atenuaron la pobreza y su sucesora Dilma Rousseft, continuó con las políticas sociales para beneficiar a los menos favorecidos; sin embargo, fue depuesta a través de un golpe parlamentario en 2016 y su relevo, el derechista Michel Temer, está revirtiendo las políticas sociales progresistas de su antecesora y, además privatizando las empresas estratégicas brasileñas, entre las que destacan la petrolera estatal PETROBRAS.

En ecuador, Alianza PAIS organización política que llevó a la presidencia a Rafael Correa durante dos períodos, en los que implementó una política nacionalista, al expulsar una base militar norteamericana y control estatal de los recursos naturales, entre los que destaca el petróleo. No obstante, su sucesor Lenin Moreno, que a pesar de pertenecer a la misma organización de su antecesor, ahora está revirtiendo las políticas sociales implementadas por Rafael Correa e incluso convocó a un referéndum, con el propósito de impedirle la participación como candidato presidencial en las próximas elecciones.

En argentina y después de una profunda crisis derivada de las políticas neoliberales, Néstor Kirchner asumió la presidencia del país y gobernó durante el período: 2003- 2007. Le sucedió en gobierno Cristina Fernández quien gobernó de 2007 a 2015. Ambos gobernantes de filiación política peronista, implementaron reformas para rescatar a su país de la devastación en la que lo dejaron sus antecesores neoliberales, destacando programas para la creación de fuentes de trabajo con mejores salarios, mejora de las pensiones y jubilaciones; todas con el objetivo de reducir la desigualdad extrema de la clase trabajadora; en la economía, la nacionalización de Correos, Aguas Argentinas, servicios públicos y sobre todo la nacionalización de los hidrocarburos.

Respecto de Bolivia, Navarro 21/08/2018) escribió recientemente que realizó una entrevista con el mandatario boliviano y se percató de la enorme popularidad que tiene el presidente entre la población, no solo en las zonas rurales como ya ha sido tradicional en la que dominan las etnias, sino también en las zonas urbanas, a tal grado que hasta la misma derecha opositora lo reconoce. Además, le confirmó que seguirá implementando la revolución democrática y cultural, con la que inició su gobierno desde 2006, en la que están implícitas la transformación de un Estado Colonial a un Estado Plurinacional, nacionalización de los recursos naturales (Agua, petróleo, bosques, etc.), nacionalización de empresas estratégicas para el desarrollo y en general el impulso de políticas públicas de apoyo a las masas trabajadoras, particularmente las etnias que tradicionalmente habían sido marginadas por los gobiernos neoliberales que le antecedieron.
La economía ha crecido durante sus casi doce años de gobierno, de tal forma que en promedio ha crecido un 5%, contrastando con los bajos crecimientos de la mayoría de los países latinoamericanos en los que los que gobierna la derecha conservadora, con la aplicación de sus políticas neoliberales.
La experiencia boliviana, prueba, que “es posible seguir un modelo no neoliberal, que recupere la soberanía popular, descolonice el Estado, pague la deuda histórica con sus pueblos originarios y abra las puertas a la participación popular en las decisiones trascendentales de la nación”.

Durante su gobierno el presidente de Venezuela Hugo Chávez (1999-2013), marcó para siempre la historia de Venezuela y de América Latina, pues, con sus políticas públicas de apoyo a los trabajadores, particularmente, de 1999 a 2011, la tasa de pobreza pasó de un 42,8% a un 26,5% y la tasa de extrema pobreza de un 16,6% en 1999 a un 7% en 2011. Así lo confirmó la FAO, al afirmar que Venezuela es el país de América Latina y del Caribe más avanzado en la erradicación del hambre, así como la tasa de desnutrición pasó de un 21% en 1998 a menos del 3% en 2012. La tasa de desempleo pasó de un 15,2% en 1998 a un 6,4% en 2012, con la creación de más de 4 millones de empleos.

En el ámbito laboral la tasa de desempleo pasó de un 15,2% en 1998 a un 6,4% en 2012, con la creación de más de 4 millones de empleos y la tasa de desempleo pasó de un 15,2% en 1998 a un 6,4% en 2012, con la creación de más de 4 millones de empleos.

La educación fue prioridad de su gobierno en todos los niveles y en el nivel básico cinco millones de niños reciben ahora alimentación gratuita a través del Programa de Alimentación Escolar. Eran 250.000 en 1999.

En el campo, desde 1999, el gobierno entregó más de un millón de hectáreas de tierras a los pueblos aborígenes del país. En este sentido La reforma agraria permitió a decenas de miles de agricultores ser dueños de sus tierras. En total, se distribuyeron más de 3 millones de hectáreas.

En la economía nacionalizó de la empresa petrolera PDVSA en 2003lo permitió a Venezuela recuperar su soberanía energética. Asimismo, nacionalizó  los sectores eléctricos y de telecomunicación (CANTV y Electricidad de Caracas) permitió poner término a situaciones de monopolio y universalizar el acceso a estos servicios. Aunado a lo anterior, desde 1999, se crearon más de 50.000 cooperativas en todos los sectores de la economía.

Son evidentes las importantes transformaciones implementadas por el Presidente Venezolano, así como sus beneficios, principalmente de la mayoría de la población menos favorecida.

Después de la muerte de Hugo Chávez, su sucesor Nicolás Maduro en el gobierno ha enfrentado a la oposición de la derecha apoyada por los Estados Unidos que, aunado a los errores del actual mandatario venezolano, que ha provocado una crisis económica, así como los actos terroristas, que junto con la inestabilidad económica, social y política; conjuntamente tienen la posibilidad real de lograr el triunfo de la derecha venezolana.

El el Salvador en octubre de 1980 se funda el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) resultado de la unión de cinco organizaciones, con el fin de luchar contra la derecha conservadora que gobernaba al país. Una vez unificada la guerrilla, en enero de 1971 inicia la guerra civil salvadoreña. En consecuencia la derecha se reorganiza y crea la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) en septiembre de 1981 apoyada financieramente por el Gobierno de Estados Unidos (Ronal Reagan), llegó al gobierno en junio de 1989, cuyo programa fue la implementación radical del neoliberalismo (libre mercado) y papel mínimo del Estado en la economía, lo que implicó la venta de empresas del Estado y, por consiguiente, el fortalecimiento de los empresarios privados en detrimento de las masas trabajadoras.

La guerra civil se equilibró, ninguno de los enemigos: ni el gobierno derechista, ni el FMLN tenían la capacidad para triunfar, por lo que el segundo hizo en septiembre de 1989 una propuesta de dialogo para la pacificación del país, la cual fue suspendida y en consecuencia la guerra civil se intensificó al final del mismo año por parte del FMLN. Finalmente, el 16 de enero de 1992 se firmó el Acuerdo de Paz, en el Castillo de Chapultepec, México, con el que culminó una guerra civil de 10 años y con un saldo de aproximadamente 80,000 personas muertas.

El 1994 el FMLN debutó en las urnas como partido legal y después de algunos intentos triunfo en 2009 con su candidato a la Presidencia de la República Mauricio Funes en 2009 y fue relevado por Salvador Sánchez Ceren del mismo FMLN. Ambos gobiernos se han caracterizado por impulsar políticas que abatan la pobreza, pero sólo la han atenuado y en lo fundamental siguieron promoviendo las políticas neoliberales que tanto han dañado al pueblo salvadoreño.

3.3. Cuba

Mención especial merece Cuba país en el que se produjo una profunda revolución, cuyo inicio se remonta a 1959, año en el que fue derrotada la dictadura de Batista y sustituida por un gobierno de transición, pero que gradualmente y a saltos se fue transformando en una profunda revolución política, económica y social. Destaca la radical reforma agraria que acabó con los latifundios y el reparto correspondiente de tierras a los campesinos, así como el programa nacional de alfabetización, servicios de salud gratuita para la población y erradicación del hambre.

En Cuba no se produjo un acceso al gobierno, como ha sucedido en la mayoría de los países latinoamericanos, se produjo la destrucción del viejo Estado oligárquico heredado de la época colonial y sobre sus ruinas se construyó un nuevo poder político, cuya misión principal fue acabar con los poderes fácticos (económicos) que decidían el rumbo económico, social y político del país.

3.4. Nicaragua

Wikipedia afirma que la Revolución Popular Sandinista, ocurrió entre el 19 de julio de 1979 cuando el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) derrota militarmente a la dictadura de la Familia Somoza, encabezada entonces por Anastasio Somoza Debayle y, se prolonga hasta 1990 cuando la contrarrevolución  fue organizada por los Estados Unidos, con la formación de la llamada contra que hundió al país en una guerra civil, lo que provocó que el FSLN perdiera las elecciones de febrero de 1990 frente a la Unión Nacional Opositora  (una coalición que agrupaba a la mayoría de las fuerzas opositoras al FSLN) presidida por Violeta Chamorro  y apoyada por Estados Unidos, poniendo así fin al periodo revolucionario.

La Revolución dejó cambios profundos en Nicaragua. Las estructuras de poder que la oligarquía ligada a la familia Somoza había montado y mantenido para su propio beneficio fueron desbaratadas. Los niveles de educación de la población se elevaron muy significativamente. Grupos de población, como jóvenes, mujeres y campesinos, hasta entonces marginada de las actividades sociales y en la participación en la vida nacional vieron incrementado su presencia en estas áreas. Las regiones de la Costa Atlántica pobladas por Misquitos obtuvieron autonomía. Se produjo por primera vez, después de décadas de dictadura y guerra civil un paso de poder de forma pacífica entre gobiernos surgidos de las urnas.

Desde el punto de vista de muchos nostálgicos, los objetivos de la Revolución Sandinista, programados al pueblo nicaragüense, del derecho a una alimentación digna, a una vivienda, a la salud, a la educación que inicialmente fueron llevados a cabo por diferentes programas de los gobiernos revolucionarios se perdieron al ser abandonados por los gobiernos posrevolucionarios, de carácter liberal, de la década de los años 90. También desde el punto de visto de los nostálgicos, el analfabetismo volvió a subir, aunque se mantuvo en niveles inferiores a los anteriores al 19 de abril de 1979.

La Revolución realizó una reforma agraria dando tierras a los campesinos que no las tenían, la intervención de empresas y de la banca en busca de un sistema productivo mixto con un sector público fuerte y controlado desde el Estado propiciaron la desconfianza del sector privado, tanto nacional como internacional que produjo una caída de las inversiones en el país. La guerra de agresión, organizada y financiada por los EE.UU, a la que Nicaragua hizo frente obligó a los diferentes gobiernos sandinistas a dedicar recursos enormes a la defensa y a la restauración de los daños materiales que los combates provocaban.

Daniel Ortega Saavedra es el actual presidente de Nicaragua. En las elecciones presidenciales  realizadas el 5 de noviembre de 2006  fue elegido como presidente de Nicaragua, y reelegido nuevamente como presidente el 6 de noviembre de 2011. En las elecciones generales de 2011 y en las de 2016 fue reelecto como presidente de Nicaragua.

En abril de 2018, tras la reforma al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS)​, se abre un episodio de protestas populares que desemboca en una fuerte represión gubernamental y una escalada de violencia que al siete de agosto produce la muerte de entre 400 a 450 personas, según diversas fuentes. Para hacer frente a la crisis de gobernabilidad Daniel Ortega ha solicitado a la Conferencia Episcopal de Nicaragua para que sirva de Mediador y Testigo en la instalación de un "diálogo nacional" con diversos actores de la sociedad civil y la empresa privada.

Con el apoyo de los Estados Unidos y dados los problemas económicos por los que atraviesa el país, así como los errores del presidente nicaragüense, hay riesgo de que la guerra civil se profundice y conduzca al triunfo de la contrarrevolución.

Rosset Peter (19/08/2018) hace una síntesis precisa de las experiencias de gobiernos progresistas en Honduras, Paraguay, Uruguay, Argentina, Brasil, Ecuador, Venezuela, Bolivia, Chile, Perú, El Salvador y Nicaragua; que a excepción de Cuba, cada uno de los gobiernos han aplicado una estrategia que podría denominarse de conciliación de clases, incluyendo las expresiones más radicales de Chávez, Morales y Correa, que cogobernaban con sectores importantes de oligarquías, burguesías nacionales y grupos de capital.
Todos aplicaron políticas para abatir la desigualdad socio-económica y  “lograron reducciones importantes de la pobreza extrema, sobre todo mediante programas de corte compensatorio y asistencialista, incluyendo las transferencias directas y la mal llamada inclusión financiera, que permite a los pobres acceder a un mayor nivel de consumo mediante el endeudamiento con el crédito. También lograron niveles significativos de democratización del acceso a la educación superior usando becas, cuotas y abriendo nuevas universidades públicas. Sus mandatos fueron escenarios de mayor transnacionalización de las economías, la llegada del capital financiero internacional y el aumento exponencial de las concesiones mineras. A la par de crear pequeños ministerios o subsecretarías para atender la agricultura familiar y campesina con modestos presupuestos de crédito y compras públicas, entregaron los ministerios o secretarías de agricultura, con mega presupuestos, a los hombres y mujeres de Monsanto y del agro negocio. Liberaron los transgénicos y no avanzaron en la reforma agraria. En Brasil, los gobiernos de Lula y Dilma Rousseft vieron la mayor expansión territorial del agro negocio en la historia del país. Han sido políticas de neo desarrollismo y neo extractivismo que justifican la expansión del agro negocio y la minería a cielo abierto con una mayor recaudación de impuestos y regalías por el Estado, modelo que ha entrado en crisis con el fin del boom de los commodities [materias primas masivas].
“Hoy día varios de esos gobiernos han llegado a tristes finales o se encuentran en situaciones complicadas. Los golpes blandos contra Zelaya, Lugo y Dilma, Lula preso; las derrotas electorales de Fernández de Kirchner y Bachelet, y las guarimbas del imperialismo en calles de Venezuela y Nicaragua levantan dudas legítimas sobre los límites reales de una estrategia de conciliación de clases”.
“Alimentaron el agro negocio y los ruralistas, con subvenciones públicas, pusieron a un conocido corrupto de derecha, Michel Temer, como vicepresidente de Dilma Rousseft y terminaron víctimas de las fuerzas que ellos mismos mantuvieron”.
Así pues, las política conciliadora de los gobiernos de “izquierda”, implica su renuncia a lucha de clases y con ello cogobernar con la con su adversaria, la derecha conservadora expresión política de los poderes fácticos que deciden el rumbo económico y político de los países latinoamericanos, los cuales solo han permitido reformas que no alteran la esencia del capitalismo: la sobre explotación de las masas trabajadoras, fuente de la riqueza de la minoría explotadora.
3.4. México

Consecuencia de la devastación social expresada en una extrema desigualdad social, causada por las políticas neoliberales implementadas desde 1983, se produjo una “rebelión” en las urnas en contra de los partidos tradicionales (PRI, PAN y PRD) y a favor del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), cuyo candidato presidencial “arrasó” al obtener el 53% de los votos.

No solo triunfó Andrés Manuel López Obrador (AMLO) como candidato presidencial, sino que también triunfaron la mayoría de candidatos de MORENA a las cámaras de diputados y de senadores, dando como resultado una transformación radical en la composición del poder legislativo y una geografía nacional con aplastante mayoría en los congresos locales de los Estados.

Es un triunfo inédito de un movimiento de reciente creación que “capitalizó” la indignación social de millones de mexicanos que están hartos de la corrupción, la inseguridad y la pobreza en que se debate la mayoría del pueblo mexicano, que contrasta con la riqueza de una minoría rapaz (1%) coludida con los gobiernos neoliberales y que ha sido beneficiaria de las políticas de libre mercado. De hecho esa minoría oligárquica es el principal poder fáctico que dado su poder económico, ha controlado el poder político y particularmente a los presidentes de la República. En estas condiciones esa élite financiera es la que ha impuesto la política económica neoliberal a su servicio.

Una cosa debe quedar claro que MORENA accedió al gobierno, pero no al poder porque esa minoría sigue detentando el poder económico que es el que decide a final de cuentas, ya que el posee el dinero es el que decide el rumbo económico del país.

Las propuestas de AMLO de pacificar el país, de combatir la corrupción y combatir la pobreza, son medidas importantes, pero mientras no se combata la causa de estos problemas, no pasarán de ser reformas que atenuarán esos problemas, como ha sucedido en Sudamérica; no obstante, mientras persista la causa raíz los problemas persistirán, ya que en la “genética” del capitalismo está la sobre-explotación de las masas trabajadoras, sustento de las elevadas ganancias de esa minoría oligárquica y la pobreza de la mayoría de la población.

La propuesta de AMLO de impulsar la cuarta transformación del país equivalente a la Independencia, la Reforma y la Revolución de 1910-1917, es esperanzadora, ya que se trata de verdaderas revoluciones que transformaron cualitativamente la estructura socio-económica y política del país; es decir, fue destruido el poder político y económico de las fracciones burguesas que en su momento encabezaron y fueron las beneficiarias de las respectivas revoluciones. En este sentido, mientras no sean derrotada política y económicamente, la minoría oligárquica que decide el rumbo del país, la cuarta transformación solo se reducirá a pequeñas reformas que no rebasarán el marco del actual sistema capitalistas y solo se quedarán en políticas sociales que atenuarán la pobreza, la corrupción y la inseguridad, que no alteraran cualitativamente al régimen vigente.


3. Discusión

El neo-liberalismo (libre mercado) es la política contrarrevolucionaria del capital financiero que desde la década de los 80 del siglo pasado, ha venido implementándose para enfrentar la profunda crisis que padece el capitalismo mundial. La consecuencia principal ha sido la consolidación de una oligarquía financiera parasitaria que ha subordinado al capital productivo y comercial y, en el aspecto social y ambiental, los resultados han sido devastadores: desigualdad socio-económica extrema, precarización salarial, desempleo y deterioro de los recursos naturales, principalmente contaminación del medio ambiente (agua y aire), así como la quema irracional de los combustibles fósiles, que amenaza con aumentar el calentamiento global que puede generar fenómenos meteorológicos catastróficos.

La crisis del sistema capitalista se agudizó en 2008 y ahora ya no se restringe a los países subdesarrollados, sino que ahora también están inmersos los países capitalistas desarrollados y ya no se trata solamente de una crisis económica, sino que se trata de una crisis estructura integral: económica, social, política y ambiental.

En el ámbito socio-económico la enorme desigualdad social se expresa en una concentración del grueso de la riqueza en una minoría oligárquica (1%) que contrasta con la miseria en que se debate la mayoría de la población. Esta espantosa desigualdad social, ha provocado la indignación social, que ha repercutido en las urnas, no solo en los países emergentes, sino también en los países desarrollados en los que los electores han votado por opciones políticas no tradicionales, con la esperanza de mejorar sus paupérrimas condiciones de vida.

En los países latinoamericanos, la inconformidad social se ha manifestado en el triunfo de líderes populares que han accedido al gobierno, pero no al poder político que sigue siendo dominado por los poderes fácticos (económicos), lo que ha limitado a los nuevos gobiernos progresistas únicamente a la implementación de políticas sociales para atenuar la enorme desigualdad socio-económica de la mayoría de la población. Es decir, solo se ha tratado de reformas sociales que no han transformado radicalmente la estructura socio-económica y política de los países en los que han triunfado nuevas opciones políticas.

Es evidente, que mientras no se destruya el poder político (Estado) y económico de la minoría oligárquica que dirige los destinos de los países, los nuevos gobiernos no podrán hacer más que pequeñas reformas para atenuar la enorme desigualdad social.


4. Conclusiones

La esencia explotadora del capitalismo en general y en particular del capital financiero actual, es incompatible con la igualdad socio-económica, ya que la fuente de la riqueza se basa en la sobre-explotación de los trabajadores; es decir, existe la contradicción: riqueza vs pobreza que se mueve inversamente y está en la "genética" del capitalismo.

Resultado de las políticas neo-liberales, se ha formado una minoría oligárquica (1%) la que detenta la riqueza y el poder político, a través del cual implementa la política neo-liberal que ha provocado la concentración del grueso de la riqueza, contrastando con la pobreza en la que se debate la mayoría de la población. Esta situación ha provocado indignación en la población, lo que repercutido en el triunfo electoral de algunos líderes de izquierda en varios países Latino-americanos. 

A excepción de Cuba donde se produjo una verdadera Revolución Popular en 1959 y en poco tiempo destruyó el poder político y económico de la burguesía y lo sustituyó con un poder político de la clase trabajadora triunfante, con el que implementó transformaciones socio-económicas revolucionarias que han beneficiado a los trabajadores del campo y de la ciudad, reformas que han contribuido a la estabilidad hasta la actualidad, a pesar del bloqueo de los Estados Unidos; en cambio, en el resto de los países Latino Americanos, los líderes populares sólo han accedido al gobierno, pero el poder económico y político de la minoría oligárquica sigue intacto, situación que ha condicionado únicamente la implementación de políticas sociales para atenuar la desigualdad socio-económica extrema, pero al retornar al gobierno la derecha conservadora revierte las conquistas sociales; es decir, se alternan el gobierno dos fuerzas sociales contendientes: la izquierda progresista que no ha triunfado y la derecha que no ha sido derrotada.

La esencia del capitalismo en general y en particular del capitalismo financiero actual, es la sobre explotación de la clase trabajadora como fuente de la riqueza de la que se ha apropiado una minoría oligárquica (1%), que contrasta con la miseria extrema en la que se debate la mayoría de la población. En este sentido, sólo una verdadera revolución popular que acabe con el poder económico y político de esa minoría oligárquica, será capaz de implementar políticas (económica, agropecuaria, forestal, ambiental y educativa) que beneficien a las masas trabajadoras.

Las experiencias mundiales y latinoamericanas prueban que una revolución socialista, tiene posibilidades reales de triunfar, si se cumplen las siguientes condiciones: teoría revolucionaria, partido (vanguardia) revolucionario y ejército revolucionario. Desde luego, lo anterior no es garantía de derrotas parciales y temporales, pero que a la larga tendrán mayores posibilidades de triunfo.

La revolución socialista es una transformación política cualitativa que implica la destrucción del viejo poder político burgués (principalmente el Estado) y su sustitución por un nuevo poder político (Estado) de la clase trabajadora triunfante, por medio del cual se implementarán las transformaciones socio-económicas en beneficio de las mayorías explotadas.

La definición de la revolución socialista no incluye los medios, es decir, las estrategias y las tácticas de lucha políticas, las cuales dependerán de las circunstancias concretas de la confrontación de las fuerzas sociales contendientes (trabajadores vs oligarquía financiera).

Las experiencias de los gobiernos "izquierdistas" de América Latina confirman la validez de las tesis de Lenin, formuladas a principios del siglo pasado: la falta de una teoría tarde o temprano conduce a la catástrofe política y en forma sintética: " sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario".


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