miércoles, 22 de agosto de 2018

EXPERIENCIA DE GOBIERNOS DE "IZQUIERDA" EN AMÉRICA LATINA

EXPERIENCIAS DE GOBIERNOS DE "IZQUIERDA" EN AMÉRICA LATINA

Valentín Vásquez

Oaxaca, México

valeitvo@yahoo.com.mx

1. Introducción

Después de la reconstrucción  en la posguerra, los países europeos y Japón, logran alcanzar en su desarrollo industrial a los E.U.,  por consiguiente, compiten por los mercados para sus capitales y mercancías; dando como consecuencia, una reducción de la ganancia.

La disminución de la rentabilidad del capital industrial, desató una crisis de sobre-producción de capital para inicios de los años 70’s del siglo pasado, dada la baja rentabilidad del capital productivo, lo que generó contracción de la actividad productiva y su consecuente estancamiento económico. Este contribuyó a la quiebra del Sistema Bretton Woods, en el que E.U. rompió unilateralmente el pacto, al desacoplar el dólar al oro; en consecuencia, el capital que originalmente se invertía en las actividades productivas, se orientó a las actividades financieras: bolsa de valores, mercado monetario (dinero) y mercado cambiario (divisas). De esta forma se produce una reorientación del nuevo capital en la esfera financiera y cada vez se independiza más de la actividad económica real. El nuevo capital financiero, en un inicio tiene como origen los excedentes del capital productivo, pero poco a poco se integran a su seno capitales ajenos a la economía real, provenientes de diversas fuentes como son: bancos, fortunas personales, capitales ilícitos y fondos de pensiones de los trabajadores; activos que son destinados al circuito financiero, en el que generan frecuentes burbujas financieras desvinculadas hasta cierto límite del sector productivo, pero que finalmente estallan y los valores de los instrumentos financieros adquieren sus valores reales.

Como alternativa para solucionar la crisis el capital financiero recurre como estrategia al neoliberalismo (libre mercado) desde la principios de la década de los 80 del siglo pasado. Las consecuencias principales son: la concentración del grueso de la riqueza en una minoría oligárquica (1%), que contrasta con la enorme pobreza en la que se debate la inmensa mayoría de la población trabajadora, ya que el peso de la crisis ha impactado en la aniquilación de las conquistas salariales y laborales, lo que ha repercutido en una elevada desigualdad socio-económica, agudizada por la irrupción de la crisis en 2008, cuyo epicentro fue Estados Unidos y luego se extendió a otro países desarrollados y países subdesarrollados, particularmente latinoamericanos.

La extrema desigualdad socio-económica ha provocado indignación social que se ha expresado en las urnas con el triunfo de gobiernos progresistas de izquierda en Latino América, cuyo programa de gobierno ha sido principalmente la implementación de políticas sociales que abatan la pobreza generalizada. Sin embargo, dado en la “genética” del capitalismo está la sobre explotación de la clase trabajadora como fuente de la riqueza de la minoría oligárquica que dirige económicamente y política los países latino americanos; en consecuencia, los resultados de las políticas sociales de los gobiernos de izquierda solo han atenuado temporalmente la desigualdad social, ya que una vez que la derecha conservadora recupera el gobierno revierte las conquistas sociales impulsadas por sus antecesores. Así seguirá ocurriendo mientras no se acabe de raíz con el sistema capitalista que constituye la causa de la desigualdad y esto sólo se podrá a través de una revolución que acabe con el poder político y económico de la minoría oligárquica y lo sustituya con un nuevo poder político y desde “arriba” y con el apoyo del pueblo implementar políticas (económica, agropecuaria, forestal, ambiental y educativa) en beneficio de las masas trabajadoras.

2. Marco de referencia

2.1. Teórico

La teoría revolucionaria que fundamenta las luchas económica, ideológica y política de los trabajadores, así como la organización que las implementa fueron forjadas por Marx, Engels y Lenin, en los siglos XIX y XX, en ardua confrontación con sus adversarios.

Desde mediados del siglo XIX, Marx y Engels, una vez ajustado cuentas con la filosofía idealista hegeliana, iniciaron la fundamentación teórico-programática de la lucha revolucionaria de la clase obrera, con la publicación del Manifiesto Comunista en 1848, trabajo en el que exponían en forma general la naturaleza del capitalismo mundial, las reivindicaciones programáticas y esbozaban la necesidad del partido como vanguardia de la clase obrera en su lucha contra la burguesía.

Con base en las experiencias de las revoluciones burguesas europeas de 1848-1850 y como actores directos en su patria alemana, fundamentaron la lucha política revolucionaria, particularmente la necesidad de destruir el Estado burgués y relevarlo con la dictadura del proletariado, Estado proletario transitorio derivado de la lucha entre la burguesía y la clase obrera, así como para implementar las transformaciones revolucionarias para la construcción del socialismo. Poco después, con la experiencia de la revolución proletaria en París en 1871, con la instauración de la Comuna, Marx llegó a la conclusión de que el proletariado en su lucha contra la burguesía, no bastaba con apoderarse del Estado capitalista, sino que había que destruirlo y relevarlo con un Estado de clase proletario. Así pues, quedaban en lo esencial fundamentadas las condiciones para el triunfo de la revolución socialistas: teoría revolucionaria, vanguardia revolucionaria (partido proletario) y ejército revolucionario.

Para el final del siglo XIX en Rusia, Lenin “armado” con la teoría revolucionaria de Marx y Engels, inicio la tarea de difundirla en el seno de la clase obrera, particularmente entre los intelectuales rusos para fundar el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso en 1898, en cuyo seno libró un intenso debate con las tendencias oportunistas, para lograr la unificación ideológica como condición necesaria para lograr la unidad organizativa y en ardua lucha fundar el “Partido de Nuevo Tipo” en que militaban una selecta intelectualidad revolucionaria estrechamente imbricada con la clase obrera la dirigir su lucha contra el zarismo ruso poder político de la feudalismo en cuyo seno se desenvolvía el capitalismo.

Después de algunos años de lucha en octubre de 1917 triunfa la Revolución socialistas en Rusia e instaura el Poder Soviético (Dictadura del proletariado), bajo la dirección del Partido bolchevique dirigido por Lenin, cuyas medidas inmediatas fueron el reparto agrario y otras transformaciones revolucionarias de naturaleza socio-económicas para sentar las bases de la sociedad socialista futura. Además, el transcurso de la guerra civil se creó el ejército como garante del triunfo y posterior defensa de la revolución.

Lenin generalizó (principios del siglo XX) la importancia de la teoría revolucionaria, como fundamento del programa de lucha, de la organización (vanguardia) y la política  partidaria, al escribir que la falta de una teoría tarde o temprano conduce a la catástrofe política, lo cual quedó plasmado en su célebre frase: “Sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario”, generalización que ha sido confirmada en el mundo y particularmente en Latino América.

En resumen durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX, se fundamentaron las tres condiciones necesarias para el triunfo de la revolución socialista: teoría revolucionaria, partido (vanguardia) revolucionario y ejército revolucionario.

Para el siglo XXI Heinz Dieterich (2018) afirma que para del socialismo, se requieren las siguientes condiciones:

a). Vanguardia política (gobernanza)
b). Vanguardia teórica (Marx/Engels).
c). Poder físico (armas estratégicas)

Condiciones que sólo China las reúne, ni siquiera Rusia que tiene gobernabilidad política con Putin y el mejor armamento bélico; sin embargo, carece de la teoría de vanguardia.
Respecto de América Latina, la situación es desastrosa:
a). No tiene vanguardia de izquierda
b). No tiene la teoría revolucionaria (Marx/Engels)
c). No tiene armas estratégicas
Con esas condiciones y con la mediocridad de sus dirigentes la revolución socialista no puede triunfar.

3. Experiencias de gobiernos de “izquierda”

3.1. América del Sur

Como consecuencia de la crisis estructural integral en el que se debate el capitalismo mundial, la cual ya no solo se limita a los países subdesarrollados, sino que se ha extendido también a los países capitalistas desarrollados y que, para salir de la misma han recurrido a todos los medios, siendo una estrategia el neoliberalismo, es decir, el libre mercado para abrir los mercados a la libre circulación de mercancías y dada la naturaleza monopólica de las grandes empresas trasnacionales han agudizado las contradicciones en los países emergentes; pero la estrategia más importante para recuperar la rentabilidad del capital ha sido la sobre-explotación de los trabajadores y la reducción de los salarios. Ante esta situación, la desigualdad social se agudizado y esto ha repercutido en la irritación social de la clase trabajadora, lo que ha repercutido en el castigo en las urnas a los partidos conservadores en los principales países de América Latina, como son Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador, Uruguay, entre otros; en los que han triunfado líderes de izquierda que han accedido a los “gobiernos”. Una vez ungidos como nuevos gobiernos, han implementado políticas sociales para atenuar la pobreza extrema en que se encuentra la mayoría de la población; sin embargo, una vez que culminan sus períodos presidenciales, la derecha ha retomado el poder y nuevamente ha revertido las políticas sociales implementadas por los gobiernos progresistas.

El triunfo de Lula Da silva en 2003 le permitió arribar al gobierno y durante sus dos períodos de gobierno implementó los programas Bolsa Familia y hambre cero, con el objeto de “combatir” la enorme desigualdad socio-económica. Estos programas sociales atenuaron la pobreza y su sucesora Dilma Rousseft, continuó con las políticas sociales para beneficiar a los menos favorecidos; sin embargo, fue depuesta a través de un golpe parlamentario en 2016 y su relevo, el derechista Michel Temer, está revirtiendo las políticas sociales progresistas de su antecesora y, además privatizando las empresas estratégicas brasileñas, entre las que destacan la petrolera estatal PETROBRAS.

En ecuador, Alianza PAIS organización política que llevó a la presidencia a Rafael Correa durante dos períodos, en los que implementó una política nacionalista, al expulsar una base militar norteamericana y control estatal de los recursos naturales, entre los que destaca el petróleo. No obstante, su sucesor Lenin Moreno, que a pesar de pertenecer a la misma organización de su antecesor, ahora está revirtiendo las políticas sociales implementadas por Rafael Correa e incluso convocó a un referéndum, con el propósito de impedirle la participación como candidato presidencial en las próximas elecciones.

En argentina y después de una profunda crisis derivada de las políticas neoliberales, Néstor Kirchner asumió la presidencia del país y gobernó durante el período: 2003- 2007. Le sucedió en gobierno Cristina Fernández quien gobernó de 2007 a 2015. Ambos gobernantes de filiación política peronista, implementaron reformas para rescatar a su país de la devastación en la que lo dejaron sus antecesores neoliberales, destacando programas para la creación de fuentes de trabajo con mejores salarios, mejora de las pensiones y jubilaciones; todas con el objetivo de reducir la desigualdad extrema de la clase trabajadora; en la economía, la nacionalización de Correos, Aguas Argentinas, servicios públicos y sobre todo la nacionalización de los hidrocarburos.

Respecto de Bolivia, Navarro 21/08/2018) escribió recientemente que realizó una entrevista con el mandatario boliviano y se percató de la enorme popularidad que tiene el presidente entre la población, no solo en las zonas rurales como ya ha sido tradicional en la que dominan las etnias, sino también en las zonas urbanas, a tal grado que hasta la misma derecha opositora lo reconoce. Además, le confirmó que seguirá implementando la revolución democrática y cultural, con la que inició su gobierno desde 2006, en la que están implícitas la transformación de un Estado Colonial a un Estado Plurinacional, nacionalización de los recursos naturales (Agua, petróleo, bosques, etc.), nacionalización de empresas estratégicas para el desarrollo y en general el impulso de políticas públicas de apoyo a las masas trabajadoras, particularmente las etnias que tradicionalmente habían sido marginadas por los gobiernos neoliberales que le antecedieron.
La economía ha crecido durante sus casi doce años de gobierno, de tal forma que en promedio ha crecido un 5%, contrastando con los bajos crecimientos de la mayoría de los países latinoamericanos en los que los que gobierna la derecha conservadora, con la aplicación de sus políticas neoliberales.
La experiencia boliviana, prueba, que “es posible seguir un modelo no neoliberal, que recupere la soberanía popular, descolonice el Estado, pague la deuda histórica con sus pueblos originarios y abra las puertas a la participación popular en las decisiones trascendentales de la nación”.

Durante su gobierno el presidente de Venezuela Hugo Chávez (1999-2013), marcó para siempre la historia de Venezuela y de América Latina, pues, con sus políticas públicas de apoyo a los trabajadores, particularmente, de 1999 a 2011, la tasa de pobreza pasó de un 42,8% a un 26,5% y la tasa de extrema pobreza de un 16,6% en 1999 a un 7% en 2011. Así lo confirmó la FAO, al afirmar que Venezuela es el país de América Latina y del Caribe más avanzado en la erradicación del hambre, así como la tasa de desnutrición pasó de un 21% en 1998 a menos del 3% en 2012. La tasa de desempleo pasó de un 15,2% en 1998 a un 6,4% en 2012, con la creación de más de 4 millones de empleos.

En el ámbito laboral la tasa de desempleo pasó de un 15,2% en 1998 a un 6,4% en 2012, con la creación de más de 4 millones de empleos y la tasa de desempleo pasó de un 15,2% en 1998 a un 6,4% en 2012, con la creación de más de 4 millones de empleos.

La educación fue prioridad de su gobierno en todos los niveles y en el nivel básico cinco millones de niños reciben ahora alimentación gratuita a través del Programa de Alimentación Escolar. Eran 250.000 en 1999.

En el campo, desde 1999, el gobierno entregó más de un millón de hectáreas de tierras a los pueblos aborígenes del país. En este sentido La reforma agraria permitió a decenas de miles de agricultores ser dueños de sus tierras. En total, se distribuyeron más de 3 millones de hectáreas.

En la economía nacionalizó de la empresa petrolera PDVSA en 2003lo permitió a Venezuela recuperar su soberanía energética. Asimismo, nacionalizó  los sectores eléctricos y de telecomunicación (CANTV y Electricidad de Caracas) permitió poner término a situaciones de monopolio y universalizar el acceso a estos servicios. Aunado a lo anterior, desde 1999, se crearon más de 50.000 cooperativas en todos los sectores de la economía.

Son evidentes las importantes transformaciones implementadas por el Presidente Venezolano, así como sus beneficios, principalmente de la mayoría de la población menos favorecida.

Después de la muerte de Hugo Chávez, su sucesor Nicolás Maduro en el gobierno ha enfrentado a la oposición de la derecha apoyada por los Estados Unidos que, aunado a los errores del actual mandatario venezolano, que ha provocado una crisis económica, así como los actos terroristas, que junto con la inestabilidad económica, social y política; conjuntamente tienen la posibilidad real de lograr el triunfo de la derecha venezolana.

El el Salvador en octubre de 1980 se funda el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) resultado de la unión de cinco organizaciones, con el fin de luchar contra la derecha conservadora que gobernaba al país. Una vez unificada la guerrilla, en enero de 1971 inicia la guerra civil salvadoreña. En consecuencia la derecha se reorganiza y crea la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) en septiembre de 1981 apoyada financieramente por el Gobierno de Estados Unidos (Ronal Reagan), llegó al gobierno en junio de 1989, cuyo programa fue la implementación radical del neoliberalismo (libre mercado) y papel mínimo del Estado en la economía, lo que implicó la venta de empresas del Estado y, por consiguiente, el fortalecimiento de los empresarios privados en detrimento de las masas trabajadoras.

La guerra civil se equilibró, ninguno de los enemigos: ni el gobierno derechista, ni el FMLN tenían la capacidad para triunfar, por lo que el segundo hizo en septiembre de 1989 una propuesta de dialogo para la pacificación del país, la cual fue suspendida y en consecuencia la guerra civil se intensificó al final del mismo año por parte del FMLN. Finalmente, el 16 de enero de 1992 se firmó el Acuerdo de Paz, en el Castillo de Chapultepec, México, con el que culminó una guerra civil de 10 años y con un saldo de aproximadamente 80,000 personas muertas.

El 1994 el FMLN debutó en las urnas como partido legal y después de algunos intentos triunfo en 2009 con su candidato a la Presidencia de la República Mauricio Funes en 2009 y fue relevado por Salvador Sánchez Ceren del mismo FMLN. Ambos gobiernos se han caracterizado por impulsar políticas que abatan la pobreza, pero sólo la han atenuado y en lo fundamental siguieron promoviendo las políticas neoliberales que tanto han dañado al pueblo salvadoreño.

3.3. Cuba

Mención especial merece Cuba país en el que se produjo una profunda revolución, cuyo inicio se remonta a 1959, año en el que fue derrotada la dictadura de Batista y sustituida por un gobierno de transición, pero que gradualmente y a saltos se fue transformando en una profunda revolución política, económica y social. Destaca la radical reforma agraria que acabó con los latifundios y el reparto correspondiente de tierras a los campesinos, así como el programa nacional de alfabetización, servicios de salud gratuita para la población y erradicación del hambre.

En Cuba no se produjo un acceso al gobierno, como ha sucedido en la mayoría de los países latinoamericanos, se produjo la destrucción del viejo Estado oligárquico heredado de la época colonial y sobre sus ruinas se construyó un nuevo poder político, cuya misión principal fue acabar con los poderes fácticos (económicos) que decidían el rumbo económico, social y político del país.

3.4. Nicaragua

Wikipedia afirma que la Revolución Popular Sandinista, ocurrió entre el 19 de julio de 1979 cuando el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) derrota militarmente a la dictadura de la Familia Somoza, encabezada entonces por Anastasio Somoza Debayle y, se prolonga hasta 1990 cuando la contrarrevolución  fue organizada por los Estados Unidos, con la formación de la llamada contra que hundió al país en una guerra civil, lo que provocó que el FSLN perdiera las elecciones de febrero de 1990 frente a la Unión Nacional Opositora  (una coalición que agrupaba a la mayoría de las fuerzas opositoras al FSLN) presidida por Violeta Chamorro  y apoyada por Estados Unidos, poniendo así fin al periodo revolucionario.

La Revolución dejó cambios profundos en Nicaragua. Las estructuras de poder que la oligarquía ligada a la familia Somoza había montado y mantenido para su propio beneficio fueron desbaratadas. Los niveles de educación de la población se elevaron muy significativamente. Grupos de población, como jóvenes, mujeres y campesinos, hasta entonces marginada de las actividades sociales y en la participación en la vida nacional vieron incrementado su presencia en estas áreas. Las regiones de la Costa Atlántica pobladas por Misquitos obtuvieron autonomía. Se produjo por primera vez, después de décadas de dictadura y guerra civil un paso de poder de forma pacífica entre gobiernos surgidos de las urnas.

Desde el punto de vista de muchos nostálgicos, los objetivos de la Revolución Sandinista, programados al pueblo nicaragüense, del derecho a una alimentación digna, a una vivienda, a la salud, a la educación que inicialmente fueron llevados a cabo por diferentes programas de los gobiernos revolucionarios se perdieron al ser abandonados por los gobiernos posrevolucionarios, de carácter liberal, de la década de los años 90. También desde el punto de visto de los nostálgicos, el analfabetismo volvió a subir, aunque se mantuvo en niveles inferiores a los anteriores al 19 de abril de 1979.

La Revolución realizó una reforma agraria dando tierras a los campesinos que no las tenían, la intervención de empresas y de la banca en busca de un sistema productivo mixto con un sector público fuerte y controlado desde el Estado propiciaron la desconfianza del sector privado, tanto nacional como internacional que produjo una caída de las inversiones en el país. La guerra de agresión, organizada y financiada por los EE.UU, a la que Nicaragua hizo frente obligó a los diferentes gobiernos sandinistas a dedicar recursos enormes a la defensa y a la restauración de los daños materiales que los combates provocaban.

Daniel Ortega Saavedra es el actual presidente de Nicaragua. En las elecciones presidenciales  realizadas el 5 de noviembre de 2006  fue elegido como presidente de Nicaragua, y reelegido nuevamente como presidente el 6 de noviembre de 2011. En las elecciones generales de 2011 y en las de 2016 fue reelecto como presidente de Nicaragua.

En abril de 2018, tras la reforma al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS)​, se abre un episodio de protestas populares que desemboca en una fuerte represión gubernamental y una escalada de violencia que al siete de agosto produce la muerte de entre 400 a 450 personas, según diversas fuentes. Para hacer frente a la crisis de gobernabilidad Daniel Ortega ha solicitado a la Conferencia Episcopal de Nicaragua para que sirva de Mediador y Testigo en la instalación de un "diálogo nacional" con diversos actores de la sociedad civil y la empresa privada.

Con el apoyo de los Estados Unidos y dados los problemas económicos por los que atraviesa el país, así como los errores del presidente nicaragüense, hay riesgo de que la guerra civil se profundice y conduzca al triunfo de la contrarrevolución.

Rosset Peter (19/08/2018) hace una síntesis precisa de las experiencias de gobiernos progresistas en Honduras, Paraguay, Uruguay, Argentina, Brasil, Ecuador, Venezuela, Bolivia, Chile, Perú, El Salvador y Nicaragua; que a excepción de Cuba, cada uno de los gobiernos han aplicado una estrategia que podría denominarse de conciliación de clases, incluyendo las expresiones más radicales de Chávez, Morales y Correa, que cogobernaban con sectores importantes de oligarquías, burguesías nacionales y grupos de capital.
Todos aplicaron políticas para abatir la desigualdad socio-económica y  “lograron reducciones importantes de la pobreza extrema, sobre todo mediante programas de corte compensatorio y asistencialista, incluyendo las transferencias directas y la mal llamada inclusión financiera, que permite a los pobres acceder a un mayor nivel de consumo mediante el endeudamiento con el crédito. También lograron niveles significativos de democratización del acceso a la educación superior usando becas, cuotas y abriendo nuevas universidades públicas. Sus mandatos fueron escenarios de mayor transnacionalización de las economías, la llegada del capital financiero internacional y el aumento exponencial de las concesiones mineras. A la par de crear pequeños ministerios o subsecretarías para atender la agricultura familiar y campesina con modestos presupuestos de crédito y compras públicas, entregaron los ministerios o secretarías de agricultura, con mega presupuestos, a los hombres y mujeres de Monsanto y del agro negocio. Liberaron los transgénicos y no avanzaron en la reforma agraria. En Brasil, los gobiernos de Lula y Dilma Rousseft vieron la mayor expansión territorial del agro negocio en la historia del país. Han sido políticas de neo desarrollismo y neo extractivismo que justifican la expansión del agro negocio y la minería a cielo abierto con una mayor recaudación de impuestos y regalías por el Estado, modelo que ha entrado en crisis con el fin del boom de los commodities [materias primas masivas].
“Hoy día varios de esos gobiernos han llegado a tristes finales o se encuentran en situaciones complicadas. Los golpes blandos contra Zelaya, Lugo y Dilma, Lula preso; las derrotas electorales de Fernández de Kirchner y Bachelet, y las guarimbas del imperialismo en calles de Venezuela y Nicaragua levantan dudas legítimas sobre los límites reales de una estrategia de conciliación de clases”.
“Alimentaron el agro negocio y los ruralistas, con subvenciones públicas, pusieron a un conocido corrupto de derecha, Michel Temer, como vicepresidente de Dilma Rousseft y terminaron víctimas de las fuerzas que ellos mismos mantuvieron”.
Así pues, las política conciliadora de los gobiernos de “izquierda”, implica su renuncia a lucha de clases y con ello cogobernar con la con su adversaria, la derecha conservadora expresión política de los poderes fácticos que deciden el rumbo económico y político de los países latinoamericanos, los cuales solo han permitido reformas que no alteran la esencia del capitalismo: la sobre explotación de las masas trabajadoras, fuente de la riqueza de la minoría explotadora.
3.4. México

Consecuencia de la devastación social expresada en una extrema desigualdad social, causada por las políticas neoliberales implementadas desde 1983, se produjo una “rebelión” en las urnas en contra de los partidos tradicionales (PRI, PAN y PRD) y a favor del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), cuyo candidato presidencial “arrasó” al obtener el 53% de los votos.

No solo triunfó Andrés Manuel López Obrador (AMLO) como candidato presidencial, sino que también triunfaron la mayoría de candidatos de MORENA a las cámaras de diputados y de senadores, dando como resultado una transformación radical en la composición del poder legislativo y una geografía nacional con aplastante mayoría en los congresos locales de los Estados.

Es un triunfo inédito de un movimiento de reciente creación que “capitalizó” la indignación social de millones de mexicanos que están hartos de la corrupción, la inseguridad y la pobreza en que se debate la mayoría del pueblo mexicano, que contrasta con la riqueza de una minoría rapaz (1%) coludida con los gobiernos neoliberales y que ha sido beneficiaria de las políticas de libre mercado. De hecho esa minoría oligárquica es el principal poder fáctico que dado su poder económico, ha controlado el poder político y particularmente a los presidentes de la República. En estas condiciones esa élite financiera es la que ha impuesto la política económica neoliberal a su servicio.

Una cosa debe quedar claro que MORENA accedió al gobierno, pero no al poder porque esa minoría sigue detentando el poder económico que es el que decide a final de cuentas, ya que el posee el dinero es el que decide el rumbo económico del país.

Las propuestas de AMLO de pacificar el país, de combatir la corrupción y combatir la pobreza, son medidas importantes, pero mientras no se combata la causa de estos problemas, no pasarán de ser reformas que atenuarán esos problemas, como ha sucedido en Sudamérica; no obstante, mientras persista la causa raíz los problemas persistirán, ya que en la “genética” del capitalismo está la sobre-explotación de las masas trabajadoras, sustento de las elevadas ganancias de esa minoría oligárquica y la pobreza de la mayoría de la población.

La propuesta de AMLO de impulsar la cuarta transformación del país equivalente a la Independencia, la Reforma y la Revolución de 1910-1917, es esperanzadora, ya que se trata de verdaderas revoluciones que transformaron cualitativamente la estructura socio-económica y política del país; es decir, fue destruido el poder político y económico de las fracciones burguesas que en su momento encabezaron y fueron las beneficiarias de las respectivas revoluciones. En este sentido, mientras no sean derrotada política y económicamente, la minoría oligárquica que decide el rumbo del país, la cuarta transformación solo se reducirá a pequeñas reformas que no rebasarán el marco del actual sistema capitalistas y solo se quedarán en políticas sociales que atenuarán la pobreza, la corrupción y la inseguridad, que no alteraran cualitativamente al régimen vigente.


3. Discusión

El neo-liberalismo (libre mercado) es la política contrarrevolucionaria del capital financiero que desde la década de los 80 del siglo pasado, ha venido implementándose para enfrentar la profunda crisis que padece el capitalismo mundial. La consecuencia principal ha sido la consolidación de una oligarquía financiera parasitaria que ha subordinado al capital productivo y comercial y, en el aspecto social y ambiental, los resultados han sido devastadores: desigualdad socio-económica extrema, precarización salarial, desempleo y deterioro de los recursos naturales, principalmente contaminación del medio ambiente (agua y aire), así como la quema irracional de los combustibles fósiles, que amenaza con aumentar el calentamiento global que puede generar fenómenos meteorológicos catastróficos.

La crisis del sistema capitalista se agudizó en 2008 y ahora ya no se restringe a los países subdesarrollados, sino que ahora también están inmersos los países capitalistas desarrollados y ya no se trata solamente de una crisis económica, sino que se trata de una crisis estructura integral: económica, social, política y ambiental.

En el ámbito socio-económico la enorme desigualdad social se expresa en una concentración del grueso de la riqueza en una minoría oligárquica (1%) que contrasta con la miseria en que se debate la mayoría de la población. Esta espantosa desigualdad social, ha provocado la indignación social, que ha repercutido en las urnas, no solo en los países emergentes, sino también en los países desarrollados en los que los electores han votado por opciones políticas no tradicionales, con la esperanza de mejorar sus paupérrimas condiciones de vida.

En los países latinoamericanos, la inconformidad social se ha manifestado en el triunfo de líderes populares que han accedido al gobierno, pero no al poder político que sigue siendo dominado por los poderes fácticos (económicos), lo que ha limitado a los nuevos gobiernos progresistas únicamente a la implementación de políticas sociales para atenuar la enorme desigualdad socio-económica de la mayoría de la población. Es decir, solo se ha tratado de reformas sociales que no han transformado radicalmente la estructura socio-económica y política de los países en los que han triunfado nuevas opciones políticas.

Es evidente, que mientras no se destruya el poder político (Estado) y económico de la minoría oligárquica que dirige los destinos de los países, los nuevos gobiernos no podrán hacer más que pequeñas reformas para atenuar la enorme desigualdad social.


4. Conclusiones

La esencia explotadora del capitalismo en general y en particular del capital financiero actual, es incompatible con la igualdad socio-económica, ya que la fuente de la riqueza se basa en la sobre-explotación de los trabajadores; es decir, existe la contradicción: riqueza vs pobreza que se mueve inversamente y está en la "genética" del capitalismo.

Resultado de las políticas neo-liberales, se ha formado una minoría oligárquica (1%) la que detenta la riqueza y el poder político, a través del cual implementa la política neo-liberal que ha provocado la concentración del grueso de la riqueza, contrastando con la pobreza en la que se debate la mayoría de la población. Esta situación ha provocado indignación en la población, lo que repercutido en el triunfo electoral de algunos líderes de izquierda en varios países Latino-americanos. 

A excepción de Cuba donde se produjo una verdadera Revolución Popular en 1959 y en poco tiempo destruyó el poder político y económico de la burguesía y lo sustituyó con un poder político de la clase trabajadora triunfante, con el que implementó transformaciones socio-económicas revolucionarias que han beneficiado a los trabajadores del campo y de la ciudad, reformas que han contribuido a la estabilidad hasta la actualidad, a pesar del bloqueo de los Estados Unidos; en cambio, en el resto de los países Latino Americanos, los líderes populares sólo han accedido al gobierno, pero el poder económico y político de la minoría oligárquica sigue intacto, situación que ha condicionado únicamente la implementación de políticas sociales para atenuar la desigualdad socio-económica extrema, pero al retornar al gobierno la derecha conservadora revierte las conquistas sociales; es decir, se alternan el gobierno dos fuerzas sociales contendientes: la izquierda progresista que no ha triunfado y la derecha que no ha sido derrotada.

La esencia del capitalismo en general y en particular del capitalismo financiero actual, es la sobre explotación de la clase trabajadora como fuente de la riqueza de la que se ha apropiado una minoría oligárquica (1%), que contrasta con la miseria extrema en la que se debate la mayoría de la población. En este sentido, sólo una verdadera revolución popular que acabe con el poder económico y político de esa minoría oligárquica, será capaz de implementar políticas (económica, agropecuaria, forestal, ambiental y educativa) que beneficien a las masas trabajadoras.

Las experiencias mundiales y latinoamericanas prueban que una revolución socialista, tiene posibilidades reales de triunfar, si se cumplen las siguientes condiciones: teoría revolucionaria, partido (vanguardia) revolucionario y ejército revolucionario. Desde luego, lo anterior no es garantía de derrotas parciales y temporales, pero que a la larga tendrán mayores posibilidades de triunfo.

La revolución socialista es una transformación política cualitativa que implica la destrucción del viejo poder político burgués (principalmente el Estado) y su sustitución por un nuevo poder político (Estado) de la clase trabajadora triunfante, por medio del cual se implementarán las transformaciones socio-económicas en beneficio de las mayorías explotadas.

La definición de la revolución socialista no incluye los medios, es decir, las estrategias y las tácticas de lucha políticas, las cuales dependerán de las circunstancias concretas de la confrontación de las fuerzas sociales contendientes (trabajadores vs oligarquía financiera).

Las experiencias de los gobiernos "izquierdistas" de América Latina confirman la validez de las tesis de Lenin, formuladas a principios del siglo pasado: la falta de una teoría tarde o temprano conduce a la catástrofe política y en forma sintética: " sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario".


5. Bibliografía

Dieterich Heinz. (19/06/2018) en su artículo: China opta por el Marxismo: Xi Jinping. https://aporrea.org/autores/heinz.dieterich.
Equipo Maíz. 2016. Historia del El Salvador. Séptima Edición revisada. Asociación Equipo Maíz. San Salvador, El Salvador, C.A.
https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n Sandinista
Navarro Hernández Luis. 21/08/2018. El milagro boliviano. La Jornada. Cd. México, México.
Rosset Peter. (19/08/2018). América Latina y la conciliación de clases. La Jornada. Cd. De México. México.
Vásquez Valentín. 2015. Del capital productivo al capital financiero mundial. metodo2013.blogspot.mx

________________.2016. Programa, política y organización  de partido de la clase trabajadora. metodo2013.blogspot.mx.

________________. 2018. De la contrarrevolución neoliberal a la revolución popular en México. metodo2013.blogspot.mx



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